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La mesa de diálogo social sobre pensiones ha resultado ser una tomadura de pelo

La mesa de diálogo social sobre pensiones ha resultado ser una tomadura de pelo, un ejercicio en cinismo y un magnífico ejemplo de cantinfleo político. Durante seis meses, logró ahogar el intenso debate sobre el futuro de las pensiones que se dio en el país durante la primera mitad del año, haciendo que hacían mientras se ponían de acuerdo en no hacer nada y dejar las soluciones para alguien con más agallas en un futuro incierto.

Si la descripción anterior fuera la suma de todas las críticas, la situación ya sería grave. Lamentablemente, lo que la mesa de diálogo acordó es aún peor. Pongamos las cosas en contexto y vamos al detalle.

Aportes insuficientes. En diciembre del año pasado, la Escuela de Matemática de la UCR emitió un informe actuarial sobre el Régimen de Pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja. Los actuarios advirtieron de que el régimen se acerca a paso acelerado a su punto de insolvencia.

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