Columnistas

El costo de cambiar

En Costa Rica, parece mentira, todavía hay instituciones utilizando ‘software’ que solo funciona en un único ‘hardware’, lo cual las obliga regularmente a comprar equipos que cuestan millones de dólares.

El cambio es difícil porque en ocasiones no queremos hacerlo o porque existen barreras construidas a propósito para dificultarlo. La resistencia, alegan algunos, es natural. Solo es natural, creo yo, en una cultura donde se valore la estabilidad por encima del progreso, porque el progreso, siempre y en todo lugar, implica un cambio, y a veces muy radical.

Los proveedores de tecnologías se han esforzado por construir barreras de salida de sus productos. En Costa Rica, parece mentira, todavía hay instituciones utilizando programas informáticos que solo funciona en un hardware, lo cual las obliga regularmente a comprar equipos que cuestan millones de dólares, sin ninguna negociación posible (proveedor único). Hay que pagar y sin hacer caritas. El costo de cambiar de proveedor, luego de 30 años o más, es tan alto que siguen haciendo el hueco cada vez más hondo.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌