Columnistas

Educación pública y desarrollo nacional en una coyuntura decisiva

El dilema de la educación costarricense, como señala el IX Informe Estado de la Educación, es aceptar una educación con ‘S’, mal escrita, o cambiar de rumbo

En el 2005, la Cepal publicó un notable informe denominado La esquiva equidad en el desarrollo latinoamericano, donde se analizaron los principales factores que hacen de la equidad una tarea pendiente en los países de América Latina, incluida Costa Rica, y las causas estructurales que contribuían a reproducir la desigualdad en la región y le daban un carácter persistente.

Una de esas causas fue el acceso y la calidad de la educación. La inaccesibilidad y la mala calidad educativa producen impactos regresivos en el ingreso de las personas y los hogares, fomentando la desigualdad. Por el contrario, una educación universalizada y de buena calidad es un mecanismo de movilidad social ascendente, pues permite a la población aprovechar las oportunidades laborales y empresariales y, de esa manera, más equidad social.

Un sistema público de educación desempeña un papel fundamental a la hora de determinar si la educación cumple un papel progresivo o regresivo en el logro de una mayor equidad.

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