Columnistas

Dictaduras, soberanía y derecho internacional

Si el presidente de EE. UU. puede obviar los controles constitucionales e ignorar la soberanía nacional con el fin de bombardear e invadir otro país, ¿qué impide, por ejemplo, que China invada Taiwán o que las fuerzas rusas capturen a Zelenski?

Nicolás Maduro fue capturado tras un ataque militar de Estados Unidos a Venezuela. A la izquierda, el bombardeo al fuerte Tiuna.
Nicolás Maduro fue capturado tras un ataque militar de Estados Unidos a Venezuela. AFP
View of a destroyed truck at La Carlota air base in Caracas on December 3, 2026. President Donald Trump said Saturday that US forces had captured Venezuela's leader Nicolas Maduro after bombing the capital Caracas and other cities in a dramatic climax to a months-long standoff between Trump and his Venezuelan arch-foe. (Photo by Juan BARRETO / AFP)
Un tanque destruido en la base aérea de La Carlota, al este de Caracas, tras los bombardeos de Estados Unidos. (JUAN BARRETO/AFP)

El conflicto entre Estados Unidos y Venezuela es especialmente complejo porque genera un cúmulo de emociones simultáneas: cautelosa alegría por los venezolanos y a la vez preocupación por la grave violación a la soberanía y al derecho internacional y lo que eso puede implicar a futuro. Por eso, el tema no puede ser abordado con el simplismo y la lógica reduccionista de “buenos y malos” en la que muchos pretenden encasillar el conflicto.

1 Repudio absoluto a la dictadura de Maduro. Nicolás Maduro es sin duda alguna un nefasto dictador y el responsable directo de un terrible sufrimiento en Venezuela que ha llevado al éxodo de casi ocho millones de migrantes. Está acusado de narcotráfico y ha venido ocupando el poder de forma ilegítima y fraudulenta desde el 2024. Su caída era necesaria para iniciar la liberación de un pueblo entero oprimido, y desde esa perspectiva celebro que millones de venezolanos amanecieran el 3 de enero con al menos una esperanza de recuperar su libertad.

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