Columnistas

Compras públicas entre instituciones, una forma de eludir controles

Se supone que todas las compras del Estado deben pasar por el Sicop

Luis Mesalles
Luis Mesalles

Mucha gente tiende a pensar que lo público es de todos, y por eso no le ponen el cuidado que merece. Otros, más osados y buchones, sucumben a la tentación para llenar sus bolsillos con fondos que piensan que no son de nadie (por ser de todos).

De ahí por qué el sector público suele estar amarrado a múltiples controles. Pesos y contrapesos intentan evitar que los recursos se utilicen de manera indebida, ya sea desperdiciándolos o robándolos.

Estos controles son engorrosos. Son incómodos. No permiten que los funcionarios y políticos de turno hagan lo que quieren en completa libertad. Y ahí es donde surgen, entonces, invenciones para eludir los controles y salirse con la suya.

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