El cáncer de pulmón puede desarrollarse en personas que nunca han fumado, aunque el consumo de tabaco sigue siendo su principal factor de riesgo. La enfermedad puede avanzar sin síntomas en sus primeras etapas, por lo que reconocer las señales de alerta y consultar a tiempo es importante para facilitar el diagnóstico y determinar las opciones de tratamiento.
Lo que debe saber:
- No fumar reduce el principal factor de riesgo, pero no elimina por completo la posibilidad de desarrollar cáncer de pulmón.
- Una tos que persiste o cambia, la sangre al toser y la falta de aire nueva requieren valoración médica.
- El tipo de tumor y la etapa en que se detecta influyen en las opciones de tratamiento y el pronóstico.
El cáncer de pulmón se origina cuando las células del tejido pulmonar comienzan a multiplicarse sin control. Ese crecimiento puede formar tumores que afectan el funcionamiento de los pulmones y, en algunos casos, se extienden a otras partes del cuerpo.
“El principal factor de riesgo es el consumo de tabaco; sin embargo, esta enfermedad también puede presentarse en personas que nunca han fumado. Otros factores de riesgo incluyen la exposición al humo de segunda mano, el gas radón, la contaminación ambiental y determinadas sustancias presentes en el entorno laboral”, explicó Dionisio Flores, oncólogo del Centro de Cáncer y Hematología del Hospital Metropolitano.
Cáncer de pulmón: los dos tipos principales y en qué se diferencian
El cáncer de pulmón se divide en dos grandes grupos, según las características de las células que se observan al microscopio. Esta clasificación ayuda al equipo médico a definir el tratamiento más adecuado. De acuerdo con Mayo Clinic, estos son los tipos:
- Cáncer de pulmón de células no pequeñas: es la categoría que comprende el adenocarcinoma, el carcinoma epidermoide y el carcinoma de células grandes. El adenocarcinoma puede presentarse también en personas que nunca han fumado. Este fue el tipo de cáncer que le diagnosticaron al papa León XIV, de 71 años, tras una operación para extirparle un tumor del pulmón derecho. La Santa Sede confirmó que la intervención permitió establecer el diagnóstico y que la recuperación evoluciona favorablemente.
- Cáncer de pulmón de células pequeñas: es menos común y suele estar relacionado con antecedentes importantes de tabaquismo.
La evolución no es igual para todas las personas. La extensión del tumor, sus características y el estado general de salud influyen en las decisiones médicas.

Estas señales pueden advertir de un cáncer de pulmón
Uno de los problemas es que la enfermedad puede avanzar sin producir síntomas claros en sus primeras etapas. Cuando aparecen molestias, algunas pueden confundirse con problemas respiratorios frecuentes.
Entre las señales que requieren atención están:
- Tos persistente o que cambia de características.
- Presencia de sangre al toser.
- Dolor en el pecho.
- Dificultad para respirar.
- Pérdida de peso sin explicación.
- Fatiga persistente.
- Infecciones respiratorias recurrentes.
“Es importante destacar que el cáncer de pulmón puede no producir síntomas en sus etapas iniciales. Por ello, las personas con factores de riesgo deben consultar con su médico para determinar si requieren estudios específicos de detección temprana”, precisó Flores.
El diagnóstico puede comenzar con estudios de imagen, como una radiografía de tórax, según los síntomas y el criterio del profesional de la salud.
¿Cómo se puede prevenir?
“La principal medida de prevención es evitar el consumo de tabaco y abandonar el hábito de fumar cuando esté presente”, recalcó el especialista.
A esto se suman otras medidas importantes:
- Evitar la exposición al humo de segunda mano.
- Reducir la exposición a sustancias cancerígenas en el ambiente laboral.
- Evaluar el riesgo de exposición al radón cuando corresponda.
- Mantener hábitos de vida saludables.
- Personas con antecedentes importantes de tabaquismo, deben consultar si cumplen los criterios para realizarse una tomografía computarizada de baja dosis, que permite detectar el cáncer de pulmón en etapas tempranas en grupos seleccionados de alto riesgo.
“La información, la prevención y la detección temprana son fundamentales para reducir el impacto del cáncer de pulmón. No debemos normalizar una tos persistente, la presencia de sangre al toser o una dificultad respiratoria nueva. Ante estos síntomas, es importante buscar atención médica oportuna. La prevención comienza con decisiones informadas y el cuidado de nuestra salud respiratoria”, concluyó el oncólogo.
