Las infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) golpean a la población infantil, particularmente a los menores entre cero y cuatro años. Este impacto es evidente en los pasillos del Hospital Nacional de Niños (HNN): en lo que va de 2026 con corte al 15 de octubre, las complicaciones por estos virus han cobrado la vida de 17 menores.
Lo que debe saber:
- La fiebre alta difícil de controlar y el esfuerzo para respirar son señales que requieren valoración médica.
- La prevención inmunológica inicia desde el nacimiento.
- Mantener las vacunas al día, evitar el contacto con personas enfermas y consultar temprano ayuda a reducir el riesgo de cuadros graves.
El centro médico reportó, además, 113 pacientes internados por problemas respiratorios al 19 de octubre, lo que obligó a usar camas destinadas a otras patologías y llevó la ocupación al 134%, según datos del Ministerio de Salud.
Para el 25 de octubre, la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) llegó a su límite total y el servicio de emergencias atendía a 18 menores en condición crítica que dependían de ventilación mecánica.
Pero ¿qué caracteriza a estas infecciones y cómo se pueden prevenir? En este artículo le explicamos.
Cuándo una infección respiratoria puede volverse grave
Las IRAG se caracterizan por fiebre de 38 °C o más, tos de aparición reciente y necesidad de hospitalización, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Un cuadro leve puede comenzar con congestión nasal, secreción, dolor de garganta o molestias en los oídos. Sin embargo, algunas infecciones pueden avanzar hasta los bronquios y los pulmones y provocar complicaciones como una neumonía.
Los niños, los adultos mayores de 65 años y las personas con las defensas debilitadas tienen mayor riesgo de desarrollar cuadros graves.
Por eso, José Moya, médico general de la clínica Hikma, parte de la red médica MediSmart, recomienda no esperar a que los síntomas empeoren para buscar atención.
“Lo ideal siempre es consultar en etapas tempranas de una enfermedad respiratoria, así sea leve, moderada o grave, siempre es importante consultar temprano para que esta no llegue a progresar”, explicó.
¿Cuándo un resfrío se convierte en una emergencia? Cinco señales de alerta
Moya recomienda prestar atención a los siguientes síntomas:
- Fiebre alta: cuando cuesta controlarla con los medicamentos indicados.
- Dificultad para respirar: si la persona necesita hacer un esfuerzo adicional para poder respirar bien, como el uso de músculos del cuello, pecho o abdomen.
- Flemas de color llamativo, oscuras o con sangre.
- Silbidos al respirar: también conocidos como sibilancias, son sonidos que pueden escucharse durante la entrada o salida del aire.
- Malestar general intenso.
Entre los virus con mayor circulación en el país destacan el rinovirus (conocido por producir resfrío común), el virus respiratorio sincitial y el metapneumovirus.
Los reportes epidemiológicos señalan que los menores de entre uno y nueve años concentran la mayor cantidad de infecciones, mientras que los cuadros más severos afectan especialmente a los bebés menores de un año y a los niños de uno a cuatro años.
¿Cómo prevenir las IRAG?
Moya enfatiza en que la protección debe enfocarse en desarrollar y proteger la microbiota (flora de bacterias buenas) y el sistema inmunológico del niño desde sus primeras etapas de vida.
Entre sus principales recomendaciones destacan:
- Evitar cesáreas innecesarias y priorizar la lactancia: el paso por el canal de parto vaginal expone al bebé a microorganismos que inician el desarrollo de su microbiota. La falta de este proceso y la ausencia de lactancia materna retrasan la formación de defensas, aumentando el riesgo de infecciones desde edades tempranas.
- Vacunas al día: mantener el esquema de vacunación durante todas las etapas de la vida. Entre las vacunas que ayudan a prevenir infecciones respiratorias graves están las dirigidas contra el neumococo, la influenza y el covid-19.
- Tratamientos preventivos: las personas con enfermedades respiratorias recurrentes, como asma, rinitis, atopia o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), deben seguir los tratamientos preventivos indicados por su médico.
- Acudir a consulta médica temprana: no esperar a que el niño esté en una condición grave para llevarlo al médico. Una atención a tiempo evita que tanto infecciones virales como bacterianas se compliquen.
- Uso estricto y responsable de antibióticos: más del 80 % de las infecciones respiratorias son virales y no se curan con antibióticos. Administrarlos cuando no es necesario genera un doble problema: crea resistencia (lo que complica tratar futuras infecciones bacterianas graves) y “lavar” las bacterias buenas del cuerpo, disminuyendo las defensas del menor y dejándolo vulnerable.
Evite que los niños entren en contacto con personas enfermas
La prevención también depende de los cuidados cotidianos dentro y fuera del hogar.
Marcela Hernández, pediatra infectóloga y subdirectora del HNN, hizo un llamado para evitar que los menores, particularmente los bebés, estén cerca de personas con síntomas respiratorios.
“No expongan a sus niños a otras personas enfermas. Guárdenlos, cuídenlos en su hogar”, manifestó la especialista.
Además, las personas con síntomas deben mantener distancia de los niños, cubrirse al toser o estornudar y reforzar el lavado de manos.
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