Cada pedacito de lotería comprado viene acompañado de un sueño: comprar casa, estudiar, salir de deudas... en muchos casos incluso es común escuchar la frase “si pego el Gordo mañana no vengo a trabajar”.
Algo así debe haber pensado una joven ganadora del Gordo navideño en el 2020, a quien la suerte le sonrío de una manera muy particular.
Carlos Cantero, quien es el encargado de pagar los premios millonarios en la Junta de Protección Social, recordó el caso de la muchacha, quien llegó a hacer efectivas dos fracciones del 66 con la serie 305, que la hicieron llevarse ¢80 millones.
Al consultarle a la joven cuál fue la razón para haber elegido ese número, su respuesta fue que ese era un número que siempre jugaba su patrón, por lo que para el Gordo decidió “copiarle” y compró por su lado dos pedacitos del mismo.
Gordo Navideño del 2020, número 66, serie 305 El 66 con la serie 305 le cambió la vida a una joven trabajadora en el 2020. (Cortesía)
La sorpresa fue que la joven trabajadora sí acertó la serie y su jefe no.
Pero además, cuando en la Junta le preguntaron cuál sería el destino del premio, la muchacha, cuya profesión no fue revelada, aseguró sin dudarlo que el dinero le permitiría dejar su empleo y ponerse su propio emprendimiento.
Cantero, quien tiene más de 30 años en el cargo, aseguró que la historia que compartió la joven es una prueba más de que la suerte está “para el que le toca”.
Las autoridades de la JPS recomendaron a los ganadores asesorarse sobre opciones de inversión y evitar compartir la noticia con personas que no sean de su núcleo más cercano para evitar convertirse en víctimas de estafa u otras complicaciones, pues no siempre el dinero viene acompañado solo de felicidad.