Finquero investigado por autoridades admite tener jaguares cautivos desde 1997
Álvaro Otoya dice tener permisos para tener animales pero admite que autoridades se llevaron el lunes dos jaguares para prueba de ADN por denuncia que uno no nació en cautiverio
Jaguares decomisados en finca ganadera en Alajuela. Foto cortesía.
Imagen cedida por Álvaro Otoya Chacón de las instalaciones donde él asegura que estaban las hembras de jaguar luego de mejoras y ampliaciones que ordenaron autoridades del Sinac y Minae. Fotografía: Cortesía Álvaro Otoya Chacón para LN.
Álvaro Otoya Chacón, dueño de un refugio silvestre y atracción turística llamado La Finca Lodge - Macaw Farm (en Río Cuarto, Alajuela), admitió que maneja jaguares en cautiverio desde 1997.
Otoya es sujeto de investigación por la Fiscalía Ambiental del Ministerio Público por presunta irregularidades en la tenencia de estos animales, hecho que motivó un allanamiento este lunes con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).
Producto de la diligencia se decomisaron dos hembras.
Según él, el lunes le informaron de la existencia de una denuncia penal en su contra, por lo que dijo que busca asesoría legal y aseguró “estar en regla” con los jaguares. Las autoridades contradicen su versión.
Shirley Ramírez Carvajal, bióloga de la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad (Conagebio) del Minae recordó que según la Ley de Conservación y Vida Silvestre (Ley 7317 de 1992) está prohibido tener en cautiverio animales silvestres en peligro de extinción o población reducida sin permisos del Sinac-Minae.
La bióloga señaló que Otoya carece de permisos para esa tenencia hace más de dos años según registros del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), lo que condujo a la acción de este lunes.
“Además, hay una dirección funcional de la Fiscalía Ambiental del Ministerio Público sobre otras presuntas irregularidades que se han presentado con los jaguares”, manifestó Ramírez Carvajal sin dar detalles por tratarse de una investigación en curso.
La versión de Álvaro Otoya señala que en 1997 llevó a su finca un macho de jaguar llamado Gaspar, el cual fue capturado por depredar ganado en fincas de esa zona. El finquero aseguró que, en convenio con Minae, capturó al animal para dejarlo cautivo pues, adujo, supuestamente había otros ganaderos que lo querían matar.
Decomisan dos jaguares a finquero
“Unos cuatro años después nos trajeron esta hembra pequeña, que fue la que decomisaron este lunes. Llegó en el 2001 cuando era una cachorra de apenas unos meses a la que aparentemente le mataron la mamá e ingresó al refugio para ser cuidada. Ella creció aquí en el refugio”, manifestó.
Conforme su declaración, esa jaguar llamada Pinina, procreó con Gaspar una hembra que nació a finales del 2018 a la que bautizaron Tía. Ese animal y la madre fueron llevadas por las autoridades durante el operativo del lunes.
“Nos pidieron ampliar el espacio de los felinos e hicimos las mejoras que ordenaron, pero ahora resulta que llegaron el lunes con orden de llevarse a los animales por una investigación penal. Dicen que Pinina y Tía no son madre e hija porque hay una denuncia, según la cual la cachorra fue traída desde su hábitat y que no nació en cautiverio”, se quejó.
Estas son las dos hembras de jaguar ("Phantera oca") retiradas el lunes de la finca ganadera en Río Cuarto de Alajuela. Aquí aparecen en un refugio de vida silvestre donde están bajo custodia de las autoridades del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac). Fotografía: Cortesía.
Otoya Chacón informó que a los animales se les haría un examen de ADN para verificar o descartar su parentesco. Para él, ese análisis demostraría que sí nació en cautiverio.
Según el Artículo 18 de la Ley 7317, en Costa Rica se prohíbe el tráfico de cualquier especie de vida silvestre incluida en las listas del Sinac como en vías de extinción o poblaciones reducidas, salvo que provenga de un sitio de manejo de vida silvestre autorizado.
El jaguar es una de esas especies, confirmó la bióloga Ramírez Carvajal.
Consultado por la tenencia de los animales como atractivo turístico y forma de ingreso, el finquero recalcó que la intervención de las autoridades del lunes los “perjudica mucho”, insistió en que dispone de permisos y documentación en regla para su actividad comercial y de conservación.
“Ellos nos pintan como delincuentes, pero tenemos jaulas espaciosas y los animales estaban en perfecto estado, bien alimentadas y con atención veterinaria pero estos ahora son animales que han estado mucho tiempo en cautiverio y ya no es posible devolverlos a su hábitat porque no podrán defenderse y vivir”, aseveró.