Salud

CCSS dio la espalda a Francisco, Virginia y Yeimy; estas son sus historias

Estos vecinos de Heredia y Guácimo tienen en común una historia de carencias económicas y haber tocado otras puertas para solicitar ayudas que la CCSS no pudo darles

Virginia Víquez con su hijo menor Thiago. El Club Rotario le donó a su papá una silla de ruedas.
Virginia Víquez con su hijo menor Thiago. El Club Rotario le donó a su papá una silla de ruedas. Cortesía

Tres personas que viven en lugares muy diferentes comparten una historia común donde la pobreza y la enfermedad son visitantes frecuentes y, en la que además, han recibido muchos “no” en servicios de salud públicos que los han obligado a tocar otras puertas en busca de ayuda.

Francisco Ugalde Pérez tiene 79 años y vive en San Josecito de San Rafael de Heredia. Es un pensionado de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a quien no le alcanza la pensión para pagar casa, servicios y sobrevivir junto a su esposa de 80 años y un nieto de 14.

Virginia Víquez Ugalde, de 39 años, vecina de Santa Cecilia de Heredia, y mamá de seis, es también el principal soporte de sus papás, adultos mayores. Su papá, un señor de 64 años, ha sufrido siete infartos, un derrame y carga con las secuelas de la diabetes y la hipertensión.

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