Rectores reaccionan ante advertencia de ministro de Seguridad: ‘La protesta universitaria no es un delito, sino un deber cívico indispensable ’
El ministro de Seguridad afirmó que instruyó a la Fuerza Pública para intervenir en las manifestaciones cuando haya bloqueos y daños patrimoniales. Señaló que rectores universitarios incitan a la violencia
Los rectores de las cinco universidades públicas respondieron a las advertencias del ministro de Seguridad, Gerald Campos y afirmaron que la protesta universitaria no es un delito. Rafael Pacheco Granados
El Consejo Nacional de Rectores (Conare) respondió a las advertencias del ministro de Seguridad, Gerald Campos, luego de que el jerarca instruyera a los oficiales de la Fuerza Pública para que impidan bloqueos de vías, eviten la presencia de personas con pasamontañas y actuen contra quienes ocasionen daños al patrimonio cultural durante las manifestaciones.
Campos afirmó que las personas podrían ser detenidas y que posteriormente pasarían al Ministerio Público y les quedaría su “hoja de vida” manchada.
“La defensa de la educación pública constituye una causa legítima de interés nacional. Desde Conare hemos respaldado las manifestaciones pacíficas y democráticas en defensa de este derecho, en el marco del respeto a la Constitución Política y al ordenamiento jurídico costarricense”, indicó el Consejo en un comunicado de prensa en el que además rechazó categóricamente las declaraciones del ministro de Seguridad.
“La protesta es una herramienta democrática”
En su pronunciamiento, los rectores de las cinco universidades públicas, Carlos Araya Leandro, de la Universidad de Costa Rica (UCR); Jorge Herrera Murillo, de la Universidad Nacional (UNA); María Estrada Sánchez, del Tecnológico de Costa Rica (TEC); Rodrigo Arias Camacho, de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), y William Rojas Meléndez, de la Universidad Técnica Nacional (UTN), respondieron el señalamiento de Gerald Campos, quien indicó que la actitud de unos diputados y los rectores es irresponsable al estar “incitando la violencia”.
Campos hizo las declaraciones este martes, horas después de que estudiantes convocaran un plantón en defensa de la educación pública en la Plaza de la Democracia en el contexto de los recortes a las casas de educación superior en el presupuesto nacional. Durante algunos minutos de la noche, un movimiento estudiantil autónomo bloqueó parcialmente la vía a la altura del Museo Nacional, en Avenida Segunda.
A su vez, tras la multitudinaria marcha por la Educación del 20 de octubre, la base del monumento a José Figueres Ferrer, ubicado en la Plaza de la Democracia, apareció rayada con pintura negra y la frase “Sin cultura no hay monumentos”. El conjunto escultórico de bronce fue cubierto con plásticos.
El 20 de octubre, tras la marcha en defensa de la educación, el monumento a José Figueres Ferrer, en la Plaza de la Democracia, quedó cubierto con plásticos, carteles y mensajes sobre su base tras la protesta contra los recortes presupuestarios. Gerald Campos dijo que el Gobierno reconoce el derecho de las personas a manifestarse, pero aseveró que no comparte las acciones que afecten la circulación por las vías públicas o provoquen daños al patrimonio. (Fernanda Matarrita Chaves/La Nación)
Según los jerarcas universitarios, es improcedente atribuirles la promoción de actos violentos sin presentar elementos que sustenten tales señalamientos.
Agregaron que les preocupa que un ministro emita declaraciones que estigmatizan al movimiento estudiantil y “deslegitiman el ejercicio de sus derechos”. Asimismo, reafirmaron su respaldo a los estudiantes y a la educación pública en todos los niveles.
“El movimiento estudiantil no atenta contra el país: la protesta es una herramienta democrática fundamental para frenar políticas regresivas que comprometen el desarrollo nacional y el futuro de las mayorías. El Poder Ejecutivo ha vulnerado la Constitución; la protesta universitaria no es un delito, sino un deber cívico indispensable para la defensa de la República”, asevera el comunicado.
Los rectores añadieron que mantienen su compromiso con la paz social y que rechazan cualquier intento de silenciar o deslegitimar las voces críticas de la comunidad universitaria u otros sectores sociales.