¿Qué falta para que los datos de salud ayuden más a los pacientes en Costa Rica? Esto explica un experto
Director del Digital Health Institute for Transformation identifica dificultades para consultar bases de datos, intercambiar información entre instituciones y garantizar la seguridad de los registros sanitarios
Anton Ilarionov, director del Digital Health Institute for Transformation, habló sobre brechas para aprovechar los datos de salud en el país, durante el VIII Foro Salud, Costa Rica un paciente crónico. Rafael Pacheco Granados
Costa Rica podría aprovechar la información que reúne su sistema de salud para investigar enfermedades crónicas, orientar políticas de prevención y mejorar la atención de los pacientes. Sin embargo, las dificultades para acceder a los registros, compartirlos entre instituciones y garantizar su seguridad limitan ese potencial, advirtió Anton Ilarionov, director del Digital Health Institute for Transformation.
El problema, según el especialista, no se reduce a la cantidad de datos disponibles, sino a las condiciones para utilizarlos. Durante el VIII Foro de Salud de La Nación, bajo el lema “Costa Rica, un paciente crónico”, señaló que la falta de protocolos de acceso a las bases del Ministerio de Salud dificulta el trabajo de investigación, mientras que la concentración de información en determinadas instituciones restringe su aprovechamiento.
“(La falta de acceso) hace que todas las investigaciones, tesis y escuelas de medicina y de otras carreras sean una una repetición de temas que no aportan ningún valor”, afirmó.
“Los problemas son muchos, realmente no hay incentivos de investigación, no hay incentivos para publicar”, agregó.
Para el especialista, facilitar el acceso a la información podría abrir oportunidades para estudiar los problemas de salud del país y generar conocimiento que tenga aplicación en la práctica médica.
Mencionó el Expediente Digital Único en Salud (EDUS) como una fuente que podría utilizarse para investigación, siempre que existan mecanismos adecuados para anonimizar y proteger los registros.
La CCSS impulsará el intercambio de información clínica entre prestadores de salud para dar continuidad a la atención de los pacientes, con el EDUS como plataforma central. (Cortesía CCSS /Cortesía CCSS)
Sin embargo, la falta de conexión puede afectar la continuidad de la atención. Ilarionov puso como ejemplo a las mujeres que acuden a una consulta prenatal en la CCSS y realizan otros controles o exámenes en clínicas privadas. Si los registros no se comparten, el personal médico podría desconocer parte de su seguimiento.
También advirtió sobre las consecuencias para los pacientes con cáncer para ejemplificar la importancia de contar con información que permita tomar decisiones oportunas. Advirtió que hay pacientes en listas de espera de distintas especialidades que no pueden esperar más de un año para recibir atención.
“Hace falta mucha educación, hace falta enamorarse de los datos. Lo vimos en pandemia, los pacientes no sabían cómo tomarse la presión en casa”, manifestó, al afirmar que los datos también deben ser útiles para los propios pacientes.
“O sea, ¿cómo le damos información para que el paciente realmente se empodere, tenga cambios en su comportamiento?“, agregó.
Proteger los datos antes de ampliar el uso de inteligencia artificial
No obstante, compartir información sanitaria significa determinar quién la administra, quién puede consultarla y cómo se evita que los datos sensibles queden expuestos.
En ese sentido, Ilarionov advirtió que Costa Rica todavía debe definir cómo se administran y protegen los datos de salud. Aunque existen guías sobre ciberseguridad, señaló que las instituciones necesitan más recursos y personal para aplicar esas medidas.
También indicó que esa tarea no depende solo de la CCSS y el Ministerio de Salud, sino que requiere el apoyo de otras entidades públicas vinculadas con la seguridad digital.
Ese rezago adquiere relevancia ante el interés por incorporar inteligencia artificial a los servicios de salud. Para el especialista, adoptar nuevas herramientas sin resolver las debilidades de los sistemas puede agravar los problemas en lugar de solucionarlos.
Anton Ilarionov advirtió que Costa Rica necesita fortalecer la gestión y seguridad de los datos sanitarios antes de ampliar el uso de inteligencia artificial en los servicios de salud. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)
“No vamos a construir el tercer y el cuarto piso (de una casa) si el cimiento está tambaleando, ¿verdad?. Una implementación de inteligencia artificial lo que va a acelerar es el colapso de la estructura que tenemos en nuestras organizaciones”, afirmó.
Por eso, planteó que antes de contratar soluciones tecnológicas, las instituciones deben evaluar cómo funcionan, cuánto cuesta implementarlas y qué resultados producen. La incorporación de inteligencia artificial, en su criterio, no debería medirse por la novedad de la herramienta, sino por su impacto.
La inteligencia artificial también puede anticipar necesidades
Ilarionov mencionó los gemelos digitales como una aplicación de la inteligencia artificial que permite simular escenarios a partir de datos de una comunidad. Con estas herramientas, explicó, se puede estimar el impacto de construir un hospital, identificar las especialidades que necesitaría una población o determinar qué programas de prevención podrían hacer falta.
Estas proyecciones son una de las posibilidades que ofrece el análisis de datos en salud. Sin embargo, el especialista insistió en que el país aún debe resolver problemas de acceso, conexión y protección de la información para avanzar en su aprovechamiento.