Josué Bravo. 5 febrero
Durante una visita al Liceo de Quebrada Ganado, en Garabito, Puntarenas, el presidente Carlos Alvarado se desmarcó este miércoles de la posición del diputado oficialista Welmer Ramos sobre la metodología para calcular la tasa de usura. Foto: Presidencia para LN.
Durante una visita al Liceo de Quebrada Ganado, en Garabito, Puntarenas, el presidente Carlos Alvarado se desmarcó este miércoles de la posición del diputado oficialista Welmer Ramos sobre la metodología para calcular la tasa de usura. Foto: Presidencia para LN.

El presidente de la República, Carlos Alvarado, declaró este miércoles que no tiene coordinación alguna con el diputado oficialista Welmer Ramos con respecto al proyecto para regular la usura en el otorgamiento de préstamos, pues ni siquiera lo considera como parte de la fracción de gobierno.

Ramos es el legislador del Partido Acción Ciudadana (PAC) que más ha impulsado el plan para ponerle un tope a las tasas de interés, tema que dividió a la Comisión legislativa de Asuntos Hacendarios.

El pasado martes, el congresista recalculó una metedología propuesta por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) con el fin de fijar en un 35% la tasa máxima para otorgar un crédito.

(Video) Carlos Alvarado: 'No considero a Welmer Ramos parte del oficialismo'

El mandatario fue enfático en señalar el distanciamiento que existe entre Casa Presidencial y Ramos.

Alvarado admitió mantener una diferencia particular con el legislador del PAC, debido a que este no ha honrado un compromiso que firmó en la campaña electoral del 2018, cuando se cuestionó su participación en el caso del cemento chino.

Ramos se comprometió a renunciar a su curul en caso de que la Procuraduría de la Ética Pública (PEP) determinara que incurrió en algún acto indebido mientras fungió como ministro de Economía del gobierno de Luis Guillermo Solís.

En agosto del 2019, la PEP denunció penalmente al diputado ante la Fiscalía por un presunto delito de tráfico de influencias. Él, como titular de Economía, estuvo a cargo de los cambios reglamentarios que permitieron la polémica importación de cemento del empresario Juan Carlos Bolaños.

No obstante, Ramos se negó a renunciar alegando que, en lo hecho señalado por la Procuraduría, no hay ninguna prueba de que haya cometido una falta al deber de probidad, sino que era solamente una posibilidad.

“Desde ese momento yo particularmente no lo considero parte del oficialismo, porque hay un compromiso firmado que no se ha honrado; entonces yo no coordino con él en eso (tasa de usura)”, afirmó el presidente durante una visita a Quebrada Ganado, en Garabito, Puntarenas.

Alvarado: Solo puedo decir mi opinión

Diputados como María Inés Solís, jefa de la Unidad Social Cristiana (PUSC), le han exigido al presidente Carlos Alvarado ejercer mayor liderazgo y dirigir una propuesta en la discusión del proyecto sobre tasa de usura.

Al respecto, el mandatario argumentó que ese tema le compete particularmente a la Asamblea Legislativa. “Yo no puedo hacer más que decir cuál es mi opinión. Ahí, directamente, no voto”, aseveró.

“Creo que la iniciativa de usura es necesaria para aliviar a las personas que están sufriendo por los altos niveles de tasas de interés y por eso creo que debe ser regulado", agregó Alvarado.

"Aquí, más que quién coordina con quién, importa qué es bueno para la gente y también creo, como lo dije antes, que se establezca un mecanismo que permita una rápida adaptación en el caso de que haya expulsión financiera o incremento en la informalidad”, señaló.

Actualmente, la discusión sobre ese proyecto se centra en la tasa límite que se fijaría, así como en la forma de calcularla, pues el Banco Central señaló el riesgo de que un límite demasiado bajo excluya a sectores vulnerables de la población del sistema financiero formal.

La metodología propuesta por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) plantea que un interés superior a un 45% sería considerado como delito de usura, pero el martes pasado, Ramos propuso modificar el procedimiento de cálculo, de una forma que bajaría el límite a un 35%.

Diputados de oposición criticaron la propuesta por considerar que el diputado del PAC quiere manipular la metodología de la Sugef sin razones técnicas.

En ese sentido, el mandatario se ha pronunciado por una tasa intermedia que vaya de entre el 30% y el 43%

‘La discusión está agotada’

Para el presidente Alvarado, la discusión sobre el proyecto sobre la tasa de usura ya está agotada.

"Hay que tomar una decisión, poner un punto y de ahí, una forma rápida de adaptarla en franjas. Si esa competencia se le da al Banco Central o al Ministerio de Economía, habría una facilidad administrativa para ajustar. Eso requiere también confianza en esa institucionalidad”, aseveró.

“Creo que el error en la discusión es que la hemos llevado a descalificar las posiciones. Unos dicen que están defendiendo a los bancos, que están defendiendo a los usureros. Otros dicen que están asumiendo posiciones ideológicas. Yo creo que necesitamos una discusión más práctica”. puntualizó el mandatario.