El comportamiento figura entre los hallazgos de una auditoría técnica que el LanammeUCR realizó entre setiembre de 2024 y mayo de 2026 a las obras del paso elevado vehicular y el puente peatonal localizados entre ambos distritos de Hatillo.
Ante ello, el laboratorio recomendó monitorear el uso del puente y valorar medidas que incentiven a los peatones a utilizarlo.
El señalamiento cobra relevancia porque la extensión de la estructura causó cuestionamientos entre algunos vecinos.
En junio pasado, cuando el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) habilitó el paso peatonal, La Nación recorrió sus 225 metros para documentar la experiencia de quienes debían utilizarlo.
El trayecto completo tomó tres minutos y 35 segundos y requirió 335 pasos.
Desde el sector de Hatillo 7 se contabilizaron 200 pasos hasta llegar al puente sobre Circunvalación, otros 46 para atravesarlo y 89 adicionales hasta Hatillo 8.
La obra costó ¢5.189 millones y sustituyó al antiguo puente peatonal, situado a unos 150 metros de la nueva estructura.
En aquella publicación, vecinos expresaron opiniones divididas sobre la longitud del recorrido.
¿Qué tan largo es el nuevo puente de Hatillo?
El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) explicó que las dimensiones de las rampas respondían a requisitos técnicos, entre ellos el gálibo mínimo exigido sobre la ruta 39, que permite el paso de autobuses, camiones y otros vehículos pesados por debajo de la estructura.
El ingeniero del proyecto, Carlos Chacón Valverde, explicó entonces que la altura necesaria para cumplir ese requisito incidía en la extensión de las rampas.
Otros hallazgos de la auditoría
El informe EIC-Lanamme-INF-0563-2026, del 3 de noviembre, también identificó posibles mejoras vinculadas con la calidad de los materiales, los procesos constructivos y las condiciones de seguridad vial durante la ejecución y apertura de las obras.
Entre los hallazgos figuran deficiencias en la preparación y protección anticorrosiva de la estructura metálica del puente, así como observaciones sobre su protección interna.
El laboratorio también detectó incumplimientos en algunos controles de compactación de materiales granulares y características de determinadas muestras de mezcla asfáltica que requerían atención.
En el muro de suelo armado del bastión 2 se observaron fisuras en algunas losetas, situación que llevó a plantear mejoras en el proceso de fabricación de esos elementos.
La auditoría también señaló deficiencias en la señalización vertical y en la delimitación de algunas zonas de trabajo durante la construcción, además de oportunidades para mejorar las condiciones de circulación y accesibilidad de los usuarios, particularmente de quienes se desplazan a pie.
Respecto al puente peatonal, el LanammeUCR reconoció que la nueva infraestructura incorpora rampas, pasamanos y superficies podotáctiles, elementos que mejoran la accesibilidad en comparación con el paso anterior.
Sin embargo, las inspecciones también permitieron identificar oportunidades de mejora en la señalización, la accesibilidad peatonal y los sistemas de contención durante la apertura al tránsito.
Durante el proceso constructivo, el laboratorio realizó 111 muestreos de materiales y 93 visitas técnicas. Los resultados y observaciones fueron comunicados a la Administración mediante 28 notas informe.
El estudio comprendió el análisis de la calidad de los materiales, los procedimientos constructivos y las condiciones de seguridad vial tanto durante la ejecución del proyecto como al momento de su puesta en operación.