Juan Diego Córdoba. 19 marzo
El Arzobispo de San José, José Rafael Quirós, le explicó al ministro de Educación, Edgar Mora, que el caso del sacerdote expulsado que es director de colegio de Limón, no era llevado por la arquidiócesis de San José.
El Arzobispo de San José, José Rafael Quirós, le explicó al ministro de Educación, Edgar Mora, que el caso del sacerdote expulsado que es director de colegio de Limón, no era llevado por la arquidiócesis de San José.

La arquidiócesis de San José rechazó la existencia de alguna obligación de informar al Ministerio de Educación Público (MEP) sobre la expulsión del estado clerical del sacerdote Ricardo Reyes, a quien el proceso canónico lo halló responsable de abusos sexuales contra un menor de edad.

Este es el contenido de una carta que el arzobispo José Rafael Quirós envió al ministro de Educación, Edgar Mora, luego de que este último pidiera explicaciones sobre el caso, la semana pasada.

Reyes, de 42 años, labora como director del Centro Integrado de Educación de Adultos (Cindea) de 28 Millas, en Batán, Matina de Limón, y por esa razón el ministro consideró que debió haber sido alertado de que la Iglesia católica le había seguido una investigación y decidido expulsarlo.

“Ricardo Reyes pertenecía a la Sociedad de Vida Apostólica San Felipe Neri, un instituto religioso que por normativa canónica no depende para su régimen de orden interno del obispo diocesano, por lo que no correspondía en nuestro caso, a la curia metropolitana, realizar comunicación alguna. Él no estaba incardinado a la arquidiócesis de San José", le dijo el arzobispo a Mora.

Reyes fue denunciado por un monaguillo. La víctima dijo que tenía 15 años cuando sucedieron los abusos en su contra, en 2013. Luego del proceso canónico elevado al Vaticano, se resolvió expulsarlo de por vida del estado clerical en el 2017. Reyes Dobles fue nombrado como director del colegio limonense en el año 2002.

“El expediente y todo lo que corresponde al proceso del señor Reyes Dobles, es jurisdicción de la Sociedad San Felipe Neri, cuya sede general está en Roma. En todo caso son fueros diferentes, el canónico y el penal”, añadió el prelado en la misiva.

Desde la semana pasada, luego de conocer de la investigación canónica, el ministro de Educación anunció que le pediría la renuncia a su cargo en el centro educativo limonense.

Igualmente, Mora adelantó que haría la misma gestión con el también sacerdote Guido Madrigal, director del Liceo de Heredia, pues, aparentemente, la Sociedad de Vida Apostólica San Felipe Neri le habría solicitado informar al Ministerio de Educación Pública sobre los hechos, pero no lo hizo.

“Es válida su preocupación por proteger a los menores del abuso sexual, también es la mía, por lo que le invito a que unamos esfuerzos para combatir este flagelo en nuestras respectivas instituciones y en la sociedad en general”, concluyó el arzobispo en su carta.

El intercambio entre Mora y el arzobispo coincide con una serie de procesos y denuncias que vinculan a religiosos con delitos sexuales.