La Organización de los Estados Americanos (OEA) reúne este viernes 2 de octubre en Washington a los ministros de Relaciones Exteriores de sus países miembros para analizar la situación política de Nicaragua y las posibles acciones del organismo frente a la decisión del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo de eliminar las elecciones competitivas.
La reunión extraordinaria fue convocada después de que el Consejo Permanente de la OEA aprobara, en agosto, una resolución promovida por Estados Unidos y respaldada por otros países del continente, incluido Costa Rica. La iniciativa obtuvo 29 votos a favor, uno en contra de Brasil y la abstención de México.
Durante su intervención, la viceministra Bolaños aseguró que el hemisferio occidental no puede limitarse a expresar preocupación, ya que la decisión de eliminar las elecciones en Nicaragua no es un hecho aislado, sino que se trata de un proceso sistemático para eliminar el pluralismo político, cerrar el espacio cívico y concentrar el poder.
“Costa Rica condena firmemente esa deriva autoritaria. Una constitución no puede convertirse en un instrumento para decidir quién tiene derecho a participar en la vida política y quién no. El derecho a elegir y ser elegido, la alternacia en el poder y las elecciones libres, auténticas y plurales son elementos esenciales de la democracia representativa. Hoy esas condiciones no existen en Nicaragua”, declaró Bolaños Argueta al principio de su disertación.
El encuentro ocurre después de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo impulsara una reforma constitucional que restringe la participación de sectores de oposición en futuros procesos electorales. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió que las reformas profundizan la concentración del poder y afectan las condiciones necesarias para la alternancia democrática.
Al respecto, la viceministra alertó que Costa Rica es uno de los principales afectados, debido a su condición de vecino de Nicaragua.
“Hemos acogido a decenas de miles de nicaragüenses que han buscado protección y oportunidades en nuestro territorio. Conocemos las consecuencias humanas y migratorias de esta crisis. Conocemos también sus consecuencias para nuestra seguridad”, afirmó Bolaños.
Como parte de esas consecuencias, la jerarca recordó la gravedad de la minería ilegal en la zona norte y su vinculación con el crimen organizado internacional.
“Hemos solicitado que quede mediante una nota al pie en el documento que adoptó esta reunión nuestra especial preocupación por la minería ilegal, su vinculación con la delincuencia organizada transnacional y sus efectos sobre el medio ambiente”, aseveró Bolaños.
La reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores es un mecanismo excepcional de la OEA. La organización no celebraba una cita de este tipo desde 2019, cuando abordó la crisis política y de derechos humanos en Venezuela.
Nicaragua no participará en las deliberaciones. El país abandonó formalmente la OEA en noviembre de 2023, durante el gobierno de Ortega.
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