
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas volverá a consultar este martes 29 de setiembre el nivel de apoyo que tienen los candidatos a suceder a António Guterres como secretario general de la ONU, en un proceso que aún no logra reunir un consenso entre las principales potencias. La costarricense Rebeca Grynspan llega como favorita tras sacar ventaja en la tercera votación informal.
En la tercera consulta, realizada el 18 de setiembre, la candidata de Costa Rica obtuvo nueve votos favorables. Carolyn Rodrigues-Birkett, embajadora de Guyana ante la ONU, quedó en segundo lugar, con ocho apoyos. En su discurso ante la Asamblea General, el embajador ante la ONU, Boris Marchegiani, reiteró el apoyo del país por Grynspan; el gobierno lo reiteró por la noche con un video en sus redes sociales.
La votación se realizará al inicio de la tarde (para Costa Rica), de manera es probable que se de a conocer el movimiento de los votos del Consejo durante la jornada.
La votación de este martes será la cuarta consulta informal o straw poll desde que el Consejo comenzó a revisar las candidaturas en julio. La ronda no definirá ya al próximo secretario general, sino que servirá para medir la evolución del respaldo a los aspirantes antes de las fases determinantes de la elección.
Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica y quien solicitó una licencia de su cargo en el Organismo de Comercio y Desarrollo de la ONU (Unctad) para hacer campaña, también encabezó la primera votación informal secreta.
La exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, había tomado la delantera en la segunda votación del Consejo de 15 miembros.
Varios integrantes del órgano más poderoso de la ONU han manifestado su deseo de que, por primera vez, Naciones Unidas elija una mujer para ocupar la secretaría general, sucediendo a Antonio Guterres, cuyo mandato expira a finales de diciembre.

¿Candidato de compromiso?
De acuerdo con AFP, se especula con la posibilidad de que, a petición de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con derecho de veto -Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos-, aparezca en el proceso un candidato de compromiso.
“Si eso ocurre de forma poco transparente (...) entonces tendremos un problema”, declaró a la AFP un diplomático que pidió no ser identificado.
Incluso si un candidato obtiene los nueve votos necesarios de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, también debe evitar el veto de cualquiera de las cinco grandes potencias, profundamente divididas.
Una vez que un candidato supere estos filtros, su nombre será sometido a la Asamblea General, en la que están representados todos los miembros de la ONU, para su confirmación.
Un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos declaró el jueves que los candidatos “deben devolver a la ONU a su propósito primordial de mantener la paz y la seguridad en el mundo, en lugar de la ideología absurda, politizada y progresista que ha socavado la eficacia de la institución”.

