Primera dama de Colombia niega irregularidades en donaciones por terremoto: fundación recibió más de $17 millones
La fundación de la primera dama de Colombia recibió más de $17 millones en donaciones para las víctimas del terremoto, pero aún no utiliza esos recursos
La primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda, junto a su esposo, Abelardo de la Espriella. Pineda rechazó las acusaciones de irregularidades en el manejo de las donaciones destinadas a las víctimas del terremoto. LUIS ACOSTA
Bogotá, Colombia. La distribución de ayuda humanitaria tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 10 de agosto generó cuestionamientos sobre el destino de las donaciones privadas destinadas a las comunidades afectadas.
La primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda, rechazó el viernes las acusaciones de irregularidades en el manejo de esos recursos. La esposa del presidente Abelardo de la Espriella presentó un informe sobre los fondos recibidos por su fundación Luz y Sonrisas, que superan los $17 millones.
Las críticas surgieron después de que sectores de la oposición y sobrevivientes denunciaran retrasos en la entrega de ayuda a las zonas más afectadas del oeste del país, más de dos meses después del desastre.
El terremoto dejó más de 330 fallecidos y 30.000 viviendas destruidas. Las pérdidas económicas se estiman en aproximadamente $9.500 millones.
Este edificio colapsó en la ciudad de Manizales, tras el violento sismo que sacudió Colombia el 10 de agosto. (GIOVANNY GALVEZ/AFP)
Fundación recibió más de $17 millones en donaciones
Durante una entrevista con el medio colombiano Telecaribe, Pineda negó cualquier irregularidad y aseguró que no tiene nada que ocultar sobre la administración de las donaciones.
Según el informe presentado por la fundación Luz y Sonrisas, más de 48.000 personas recibieron asistencia humanitaria tras el terremoto. Sin embargo, el documento no precisó qué tipo de ayuda obtuvo cada beneficiario.
La organización también reportó la distribución de 5.600 toneladas de suministros, entre agua y alimentos, en ocho departamentos colombianos.
Uno de los principales cuestionamientos se relaciona con el uso del dinero recaudado. El informe no detalló cuánto se gastó en las comunidades donde miles de viviendas, escuelas y hospitales quedaron destruidos.
Pineda explicó que los fondos económicos todavía no se utilizaron porque, durante la primera etapa de atención, existían suficientes suministros humanitarios para asistir a las víctimas.
De acuerdo con la primera dama, los recursos se destinarán a una segunda fase de reconstrucción de las zonas afectadas.
Oposición exige explicaciones sobre el dinero
Las declaraciones de Pineda no disiparon las dudas de algunos sectores políticos sobre el destino de las donaciones.
El vicepresidente del Senado colombiano, Alejandro Ocampo, cuestionó las cifras presentadas por la fundación y solicitó información detallada sobre la administración de los recursos.
El legislador opositor pidió esclarecer cuánto dinero recibió la organización, quiénes realizaron los aportes, en cuáles cuentas bancarias se depositaron y qué montos se gastaron.
Ocampo también criticó que los recursos permanezcan sin utilizarse mientras numerosas familias continúan sin vivienda y deben dormir a la intemperie.
El senador recordó que varios países anunciaron donaciones para atender a las víctimas del terremoto. Por esa razón, consideró necesario conocer el destino de los aportes.
Los fondos administrados por Luz y Sonrisas corresponden a donaciones privadas y no incluyen recursos públicos.