Política

Polémico presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, deja la política pese a popularidad entre la ciudadanía

Los defensores de los derechos humanos lo acusan de haber organizado escuadrones de la muerte que asesinaron a más de 1.400 personas, incluidos niños

(FILES) In this file photo taken on July 22, 2019, Philippine President Rodrigo Duterte gestures as he delivers his state of the nation address at Congress in Manila.� - Philippine President Rodrigo Duterte said on October 2, 2021 he will not run for vice president in 2022 and will retire from politics, potentially paving the way for his daughter to contest the country's highest office. (Photo by Noel CELIS / AFP)
(FILES) In this file photo taken on July 22, 2019, Philippine President Rodrigo Duterte gestures as he delivers his state of the nation address at Congress in Manila.� - Philippine President Rodrigo Duterte said on October 2, 2021 he will not run for vice president in 2022 and will retire from politics, potentially paving the way for his daughter to contest the country's highest office. (Photo by Noel CELIS / AFP) NOEL CELIS

Manila. El presidente filipino, Rodrigo Duterte, anunció este sábado que dejará la política. Él se ganó la antipatía de la comunidad internacional por su letal lucha contra el narcotráfico y sus groseras diatribas, pero sigue siendo muy popular entre los ciudadanos. La campaña organizada por el mandatario contra el crimen es famosa por sus salidas de tono y provocó la muerte de miles de supuestos traficantes y consumidores de drogas, situación que fue condenada en todo el mundo.

Sin embargo, millones de filipinos han respaldado su visión expeditiva de la justicia, pese a sus bromas sobre la violación, a su forma de acallar a sus detractores y a que no haya logrado atajar la arraigada corrupción que vive el país. Las encuestas muestran que Duterte sigue siendo casi tan popular como cuando ascendió al poder, en 2016, cuando prometía que libraría al país de las drogas.

La confianza que se vio mermada por la pandemia de coronavirus, que sumió a Filipinas en su peor crisis económica en década. Además de causar miles de muertos, la covid–19 dejó a millones de personas sin trabajo, en medio de una lenta campaña de vacunación. Los dolores de cabeza de Duterte se incrementaron durante su último año en el cargo, después de que la Corte Penal Internacional (CPI) autorizara una investigación por posibles crímenes contra la humanidad durante su violenta guerra contra el narcotráfico.

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