El Mundo

En Filipinas, la guerra del ‘Castigador’ sigue derramando sangre

Su principal promesa de campaña fue matar a todos los criminales; ocho meses y más de 7.000 muertes después, la guerra de Rodrigo Duterte contra las drogas le ha traído aprobación en su país y preocupación a nivel internacional

Cientos de partidarios de Rodrigo Duterte, el presidente de Filipinas, se congregaron el 25 de febrero para celebrar los 20 años de la caída del régimen de Ferdinand Marcos y para apoyar al actual líder en su sanguinario combate contra el crimen organizado.
Cientos de partidarios de Rodrigo Duterte, el presidente de Filipinas, se congregaron el 25 de febrero para celebrar los 20 años de la caída del régimen de Ferdinand Marcos y para apoyar al actual líder en su sanguinario combate contra el crimen organizado. BULLIT MARQUEZ/AP.
Cientos de partidarios de Rodrigo Duterte, el presidente de Filipinas, se congregaron el 25 de febrero para celebrar los 20 años de la caída del régimen de Ferdinand Marcos y para apoyar al actual líder en su sanguinario combate contra el crimen organizado. (BULLIT MARQUEZ/AP.)

El apodo de El Castigador es el que mejor representa al presidente de Filipinas, quien desde hace ocho meses lanzó una cruzada contra el crimen que ha derramado miles de litros de sangre en las calles del país, especialmente en las de los barrios más marginales.

Rodrigo Duterte asumió el poder a finales de junio de 2016, luego de una corta campaña electoral en la que prometió que mataría a todos los criminales del país en un periodo de seis meses. Para finales de enero, más de 7.000 personas habían muerto consecuencia de una brutal guerra contra las drogas, y dado que la operación no cesa parece que todavía faltan más.

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