Respaldado por Donald Trump, De la Espriella venció por estrecho margen al senador Iván Cepeda, heredero político de Petro.
“No lo haremos el 6 ni el 7 de agosto, es fecha trágica. Lo haremos el 20 de julio en todas las plazas públicas de Colombia”, dijo en X el primer mandatario izquierdista en la historia del país.
Además convocó a una “movilización general para gritar independencia y la permanencia de las reformas sociales”, el día de su salida del poder que coincide con la fiesta nacional y la posesión del nuevo Congreso donde la izquierda sigue siendo la bancada más numerosa.
Petro ha cuestionado los resultados de los comicios y asegura que prepara un documento con pruebas para llevar ante los tribunales.
De nacionalidad estadounidense y colombiana, De la Espriella se ha declarado “enemigo acérrimo” de la izquierda y ha prometido llevar a Petro y sus aliados ante tribunales estadounidenses.
De su lado, Cepeda, dijo que tomará “el camino de la desobediencia civil” frente al abogado millonario si este no renuncia a su nacionalidad estadounidense, cesa “toda persecución contra” Petro y desiste “de cualquier intento por extraditarlo” a Estados Unidos.
Petro es crítico de su política migratoria, guerra antidrogas y postura frente al cambio climático. Por su lado, Washington impuso sanciones al mandatario y su familia, que incluyeron el retiro de su visado estadounidense.
Sin experiencia en política, De la Espriella defiende la mano dura contra el crimen, promete fomentar la inversión privada y recortar el Estado en un 40%.
El ultraderechista llegará al poder en momentos en que Petro goza de una alta popularidad por su histórica reducción de la pobreza y el desempleo, pero recibe duras críticas por su gestión de seguridad en medio de la peor ola de violencia en la última década.