¿Otro gran perdedor de las elecciones de EE. UU.? Elon Musk, quien aportó más de $500 millones en republicanos fallidos
Elon Musk reaccionó con ironía tras gastar casi $500 millones en las elecciones de EE. UU., un revés que pone en jaque inversiones clave del magnate
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, entrega la Medalla Nacional de Ciencia a Elon Musk durante la cumbre «Edad de Oro de la Innovación Estadounidense» en el Instituto de la Paz, en Washington D. C., el 8 de octubre de 2026. KENT NISHIMURA
Washington, Estados Unidos. Una fortuna... para nada. El descalabro de Donald Trump y de los republicanos en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos es también el de Elon Musk y el de la multillonaria financiación de campañas de candidatos del partido del presidente.
El hombre más rico del mundo inyectó cerca de $500 millones para apoyar a republicanos —quienes sufrieron una contundente derrota en las urnas el martes—, en un país donde la Corte Suprema ha eliminado prácticamente todos los límites al gasto electoral permitido.
Para Musk, aliado de Trump, el trago más amargo fue, sin duda, la clara derrota del ultraconservador Ken Paxton en la contienda para elegir uno de los dos senadores de Texas, el estado donde el empresario decidió trasladar desde California la mayor parte de sus compañías.
A pesar de que el dueño de SpaceX y Tesla desembolsó más de 220 millones de dólares a favor del exfiscal general de Texas, cuya larga trayectoria está salpicada de escándalos, fue James Talarico, un demócrata de 37 años relativamente nuevo en la política, quien se hizo con el escaño de senador.
“Acabamos de demostrar que todo el dinero del mundo no es rival para el pueblo de Texas”, celebró este exprofesor de secundaria que trabajó en un barrio pobre de San Antonio.
El miércoles, Musk —el mayor “megadonante” de estos comicios— se mostró sarcástico ante la serie de duros reveses sufridos por los republicanos, quienes perdieron el control de ambas cámaras del Congreso.
El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, habló durante la edición número 27 de la Conferencia Global del Instituto Milken, realizada en el Beverly Hilton, en Los Ángeles, el 6 de mayo de 2024.
El 6 de noviembre de 2025, los accionistas de Tesla respaldaron abrumadoramente un masivo paquete salarial para Musk, que podría alcanzar $1 billón.
El plan de compensación —diseñado para asegurar la permanencia de Musk al frente del fabricante de vehículos eléctricos mientras desarrolla tecnologías en inteligencia artificial y robótica— recibió el apoyo de más del 75 % de los accionistas, según informó un representante de Tesla durante la asamblea anual de la compañía.
(Foto de Frederic J. BROWN / AFP) (FREDERIC J. BROWN/AFP)
“Me da la impresión de que la interferencia de mis láseres espaciales en las elecciones no ha funcionado esta vez”, ironizó el multimillonario.
En otro mensaje conciso en la red social X, expresó su preocupación por una posible ralentización en la instalación de centros de datos dedicados a la inteligencia artificial.
“Los centros de datos en el espacio parecen ahora especialmente atractivos”, comentó.
Récord histórico de gasto
Se espera que la inversión publicitaria en la campaña electoral de las elecciones de mitad de mandato alcance una cifra récord de $11.600 millones, según las proyecciones de la firma especializada AdImpact. Una cantidad superior a la destinada a las elecciones presidenciales de 2024.
La organización OpenSecrets, que analiza la financiación política, estima la cifra en $11.900 millones para el ciclo electoral de 2026.
Solo en Texas, el gasto supera los $500 millones. Un tercio de los principales donantes proviene del sector tecnológico, en particular de los ámbitos de la inteligencia artificial y las criptomonedas.
Decir que algunos no han obtenido el retorno esperado por su inversión es quedarse corto.
La derrota del “gran dinero” —término con el que los estadounidenses se refieren a la financiación masiva procedente de grupos de interés, ya sea en la esfera política o en el mundo empresarial— queda confirmada, de hecho, por otros enfrentamientos en estos comicios.
El empresario Vivek Ramaswamy, quien amasó una fortuna en el sector de la biotecnología y contaba con el respaldo de Trump, fue derrotado por la demócrata Amy Acton en la contienda por la gobernación de Ohio.
Lo mismo ocurrió con el multimillonario republicano Rick Jackson, quien quedó muy por detrás de Keisha Lance Bottoms en el estado de Georgia.
El médico Abdul El-Sayed, una de las figuras que marcaron estas elecciones decisivas tras ganar el escaño al Senado por Michigan frente al republicano Mike Rogers, afirma que el bando rival gastó más de $350 millones, una cifra récord en el estado.
“Demostramos que, en una lucha entre el dinero y la mayoría, la mayoría realmente puede ganar”, declaró.