Macron condena la violencia en Francia tras saqueos y disturbios
El presidente francés condenó los destrozos registrados en varias ciudades, prometió ayudas para los comerciantes afectados y pidió al gobierno tomar medidas para evitar nuevos disturbios
Emmanuel Macron calificó de 'insoportable' la destrucción de espacios públicos y negocios, y aseguró que quienes participaron en los saqueos deberán responder por sus actos. BENOIT TESSIER
París, Francia. “Nada justifica” ni “excusa” la violencia durante las protestas en Francia, aseguró este domingo el presidente francés, Emmanuel Macron, un día después de los saqueos y disturbios registrados en varias ciudades que conmocionaron al país.
“Nada lo justifica, nada lo explica, nada lo excusa”, dijo Macron en un discurso televisado, llamando no obstante a no “confundir” a los vándalos con los cientos de miles de personas que manifestaron pacíficamente el sábado contra el encarecimiento de la vida.
“Todos sentimos esta noche rabia y vergüenza (...) Ver las calles de nuestras ciudades devastadas de este modo es insoportable”, lamentó el mandatario, quien prometió “ayudas rápidas” y expresó su “apoyo” a los comerciantes y artesanos afectados por los saqueos.
A seis meses de la elección presidencial, a la que ya no puede presentarse, el caos registrado el sábado, cuando se incendiaron o dañaron también ayuntamientos, puso bajo presión al gobierno, acusado de no haber anticipado el riesgo de desbordamientos.
“He pedido al gobierno que saque todas las lecciones necesarias en materia de información y anticipación y que haga lo necesario para que no pueda volver a ocurrir”, agregó el presidente centroderechista, que prometió “transparencia total”.
Miles de personas salieron a las calles de Francia para protestar contra el aumento del costo de vida. (JEFF PACHOUD/AFP)
Macron acusó de la violencia a “facciosos de grupúsculos de extrema izquierda, a los que se suman numerosos delincuentes”, y reiteró que los autores de los destrozos y de los saqueos “pagarán” y “responderán” de sus actos.
A los cientos de miles de personas que manifestaron el sábado contra el encarecimiento de la vida, dijo que sus reclamos son “legítimos”, pero no realizó ningún anuncio, más allá de asegurar que su gobierno “hace todo lo posible”.
Respecto a los jóvenes que desde finales de septiembre reclaman mejores condiciones en los liceos y que el sábado se sumaron a las manifestaciones, llamó a que sean escuchados “sin prejuicios y sin minimizar las dificultades”.
El presidente también tuvo un mensaje para la clase política, a quienes pidió “condenar sin ambages” las violencias urbanas, máxime cuando el gobierno y la extrema derecha acusan al partido de izquierda radical La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon de alentarlas.
“Cada uno debe asumir sus responsabilidades. El país necesita orden, calma y no una escalada” y “merece una buena elección presidencial”, agregó.