Protestas en Francia reúnen a 500.000 personas y dejan enfrentamientos, detenidos y un manifestante herido
Las manifestaciones contra el aumento del costo de vida marcaron el regreso del movimiento de los chalecos amarillos y desencadenaron enfrentamientos con la policía en varias ciudades de Francia
Miles de personas salieron a las calles de Francia para protestar contra el aumento del costo de vida. JEFF PACHOUD
París, Francia. Francia vivió este sábado 17 de octubre una jornada de protestas contra el aumento del costo de vida, con movilizaciones en distintas ciudades del país. La Confederación General del Trabajo (CGT), principal organización sindical francesa, estimó que unas 500.000 personas participaron en 1.750 manifestaciones.
Las protestas estuvieron marcadas por enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, así como por la irrupción de grupos en edificios públicos. El Ministerio del Interior reportó 272 personas detenidas hasta las 3 p. m. hora local, mientras que un manifestante perdió una mano tras la explosión de una granada policial.
El descontento social surgió en medio de un incremento de los precios de los combustibles, asociado con la guerra en Oriente Medio. También coincidió con las dificultades económicas de numerosos hogares franceses y las críticas a las políticas del gobierno del presidente Emmanuel Macron.
La movilización reunió a distintos sectores sociales, entre ellos estudiantes, agricultores, profesores, jubilados y activistas climáticos. También marcó el regreso del movimiento de los chalecos amarillos, protagonista de las protestas que sacudieron Francia entre 2018 y 2019.
Las protestas contra el aumento del costo de vida reunieron a miles de personas en distintas ciudades de Francia. La policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua durante los enfrentamientos. (CHRISTOPHE ARCHAMBAULT/AFP)
Manifestante perdió una mano durante las protestas
Uno de los incidentes más graves ocurrió en Saint-Étienne, en el centro de Francia, donde un manifestante perdió una mano por la explosión de una granada lanzada por las fuerzas de seguridad.
Una fuente cercana al caso informó a la agencia AFP de que, según las primeras investigaciones, el hombre aparentemente recogió el artefacto antes de la explosión. La fuente no precisó qué tipo de granada provocó la lesión.
En París, la plaza de la República se convirtió en uno de los principales escenarios de tensión. La policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua después de que manifestantes encapuchados lanzaron objetos contra los agentes.
Las autoridades también impidieron concentraciones en sectores estratégicos de la capital, incluidos los Campos Elíseos y los alrededores del Palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa.
En Marsella y Lille, grupos de manifestantes ingresaron a los ayuntamientos. En Marsella, los participantes derribaron un busto de Marianne, figura que representa a la República Francesa.
La CGT solicitó al gobierno detener lo que considera una respuesta policial represiva y atender las demandas sociales de los manifestantes, según un comunicado enviado a AFP.
El aumento de los precios alimenta el descontento en Francia
Las movilizaciones surgieron después de varias semanas de convocatorias en redes sociales. Una iniciativa denominada Amarillos y Jóvenes buscó reunir a diferentes generaciones y sectores sociales bajo una misma protesta.
Entre las principales preocupaciones de los participantes destacó la pérdida del poder adquisitivo, especialmente por el aumento del precio de los combustibles y el estancamiento de los salarios.
En Guéret, una localidad del centro de Francia, alrededor de 300 personas participaron en las manifestaciones. Una cuarta parte eran estudiantes de secundaria.
Uno de los participantes, identificado como Franck, explicó a AFP que su salario resulta insuficiente para cubrir los gastos mensuales debido al encarecimiento de los productos y servicios.
Gobierno de Macron enfrenta presión por ajustes económicos
Las protestas ocurrieron a seis meses de las elecciones presidenciales francesas, en un contexto de creciente tensión política por el futuro económico del país.
El gobierno busca aprobar unos presupuestos para 2027 que contemplan un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros con el objetivo de mejorar las finanzas públicas.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció recientemente varias medidas para responder al malestar social. Entre ellas figuran nuevos fondos para el sector agrícola en 2027, ayudas a localidades rurales y la liberación de 10 millones de barriles de gasóleo para intentar reducir los precios.
Sin embargo, las medidas no impidieron las manifestaciones convocadas para este sábado.
El presidente Macron pidió el viernes mantener la calma y respetar el derecho a manifestarse sin recurrir a la violencia ni provocar daños materiales.
El movimiento de los chalecos amarillos regresó a las calles de Francia en una jornada de movilizaciones contra el encarecimiento de los combustibles y la pérdida del poder adquisitivo. (GEOFFROY VAN DER HASSELT/AFP)