Lula y Flávio Bolsonaro en apretado cierre de elecciones en Brasil
Brasileños acudieron a urnas a elegir entre la continuidad de Lula, quien busca la reelección, y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro
Lula y Flávio Bolsonaro se enfrentarán este domingo en la segunda ronda de las presidenciales de Brasil. EVARISTO SA GLEDSTON TAVARES
El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, tomó ventaja sobre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el conteo de resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo 25 de octubre.
Bolsonaro obtenía 50,08% de los votos frente al 49,92% del presidente con 44,92% de los votos escrutados a las 5:23 p.m. en Costa Rica (7:23 p.m. en Brasil), el Tribunal Superior Electoral (TSE) iba por 55 millones de sufragios revisados al cabo de una jornada electoral marcada por complicaciones en el cierre de los centros de votación.
Inicialmente, el mandatario brasileño lideró el conteo pero luego Bolsonaro remontó.
Horas antes, el juez de la Corte Suprema de Brasil Cristiano Zanin ordenó ampliar por dos horas el horario de votación en todo el país, a raíz de problemas con el transporte público en tres ciudades del estado de Bahía.
Aquella orden sobrevino a la misma hora cuandolos centros de votación debían cerrar sus puertas, lo cual condujo a que algunos ya no volvieran a abrirlas.
Una partidaria del senador derechista brasileño y candidato presidencial por el Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, con una bandera nacional de Brasil en la avenida Goethe, cerca del parque Parcão, en Porto Alegre, estado de Rio Grande do Sul, Brasil, este 25 de octubre de 2026, día de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. (SILVIO AVILA/AFP)
A la vez, el conteo de votos empezó, pero fue paralizado apenas el 0,25% de las urnas escrutadas.
La decisión obligó a las autoridades electorales a ajustar el proceso de conteo de votos el cual luego se retomó y continúa.
Los brasileños acudieron a las urnas para elegir entre la continuidad de Lula, quien busca la reelección, y Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El balotaje determinará si Brasil se mantiene como gran reducto de la izquierda en América Latina o si se suma al giro regional hacia la derecha impulsado por Donald Trump.
El presidente estadounidense no ha apoyado hasta ahora al hijo de su aliado y este domingo cuando le preguntaron por la elección brasileña se limitó a decir: “La estamos siguiendo”.
Lula aspira a un cuarto mandato, el segundo consecutivo, y se ha presentado como un baluarte contra una injerencia de Estados Unidos y un protector de la democracia.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, promete endurecer la lucha contra la delincuencia, recortar el gasto público y aliviar el costo de vida.
Bolsonaro se ha presentado como más moderado que su padre, que cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.
Tras la primera vuelta, la izquierda se movilizó con multitudinarios mítines bajo el lema “Nunca más Bolsonaro”.
Una partidaria del presidente de Brasil y candidato presidencial del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, reacciona mientras espera los resultados electorales en la Avenida Paulista, en São Paulo (Brasil), este 25 de octubre de 2026, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. (JUAN BARRETO/AFP)
Los manifestantes recordaron la gestión del ultraderechista de la pandemia de covid, que dejó 700.000 muertos, o sus recortes a los programas públicos.
Lula, admirado por sus programas sociales que sacaron a millones de personas de la pobreza, regresó al poder tras 12 años en 2022, después de un escándalo de corrupción que lo llevó a prisión.
Su tercer mandato logró una caída de la inflación y el desempleo. Sin embargo, los votantes se quejan del alto costo de la vida y están hartos de la delincuencia.
La campaña estuvo marcada por una intensa batalla en las redes sociales que involucró a Meta, dueña de WhatsApp, Facebook e Instagram.
La campaña de Lula acusó a la empresa estadounidense de favorecer a su rival mediante una “manipulación algorítmica”, algo que Meta negó.