Grupo de Netanyahu acusa a partidos árabes de ‘robarse las elecciones’, pero son cruciales para formar nuevo gobierno
El partido Likud de Benjamin Netanyahu denuncia irregularidades en las elecciones en Israel tras el avance histórico de la minoría árabe
Un voluntario permanece detrás de una pancarta del partido Likud, del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un centro de votación en Jerusalén, el 27 de octubre de 2026, durante las elecciones legislativas de Israel. JEWEL SAMAD
Jerusalén, Indefinido. El partido Likud, del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó este miércoles a las formaciones árabes de haber “robado” las elecciones del martes, después de que los resultados parciales mostraran que pueden desempeñar un papel decisivo en la formación de un nuevo gobierno.
“Las elecciones en el Estado de Israel fueron robadas por partidos árabes que apoyan el terrorismo y la aniquilación del Estado judío mediante graves actos delictivos de corrupción, amenazas, violencia, mentiras y el uso de programas informáticos prohibidos para incitar a los votantes a acudir a las urnas”, afirmó el partido en un comunicado.
No obstante, los partidos árabes pueden tener la llave del gobierno en Israel tras elecciones, en las que ni el bloque del primer ministro saliente Benjamin Netanyahu ni el de su rival centrista Gadi Eisenkot consiguieron una mayoría.
De hecho, uno de los principales opositores árabes israelíes declaró este miércoles a la AFP que está dispuesto a apoyar un gobierno que desbanque al primer ministro saliente Benjamin Netanyahu, pero sin participar en él.
Pese a una participación de casi 78%, la más alta desde 1999, los resultados parciales y las estimaciones de los principales medios dibujan un panorama fragmentado.
Las elecciones parlamentarias en Israel se realizan el 27 de octubre de 2026 para elegir a los 120 miembros de la vigésimo sexta Knéset y determinar a la coalición gobernante que sucederá al 37º gobierno. (ILIA YEFIMOVICH/AFP)
Con 85% de los votos contados, el bloque de Netanyahu lograba 54 de los 120 escaños del Parlamento, sin alcanzar los 61 necesarios para obtener la mayoría.
La coalición opositora de Eisenkot contaba con 49, mientras que los partidos árabes tendrían 17 bancas, un récord.
Yussef Jabareen, líder de la Lista Unificada -una coalición de izquierda de mayoría árabe- hizo un llamado a formar “una verdadera alianza judeoárabe” para desbancar a Netanyahu, quien con 19 años discontinuos en el poder es el primer ministro más longevo del país.
No obstante, es probable que estos resultados parciales cambien con el transcurso de las horas.
El presidente israelí, Isaac Herzog, instó a los partidos a “hacer todo lo posible” para formar una coalición y así evitar nuevos comicios.
Sarah Confino, una jubilada de Tel Aviv, afirmó estar “decepcionada” por el resultado inconcluso “porque quería que Gadi Eisenkot obtuviera una victoria contundente”.
Pero Ben Tzyon Vayolid, un metalúrgico de la misma ciudad, espera que el bloque de Netanyahu gane. “Hizo todo lo posible para asegurar nuestra victoria y ganamos, y seguimos ganando”, afirmó.
“Panorama transformado”
Ante la ausencia de una mayoría clara, podrían avecinarse semanas de negociaciones para armar alianzas e incluso nuevas elecciones si estas fracasan.
Un empate podría beneficiar a corto plazo a Netanyahu, quien permanecería como primer ministro interino hasta que se forme un nuevo gobierno.
Se espera que los resultados completos estén disponibles el jueves por la noche o el viernes por la mañana.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, levanta un buscapersonas mientras habla durante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en la sede de la ONU en Nueva York, en referencia al ataque contra Hezbolá que dejó cientos de muertos y heridos. (TIMOTHY A. CLARY/AFP)
El foco se centra en una posible alianza entre el bloque de Eisenkot y los partidos árabes, dos fuerzas críticas a Netanyahu que, juntas, podrían formar una mayoría.
Pero esta coalición no es evidente en un país donde la minoría árabe, que representa 20% de la población, sufre una fuerte discriminación y en el que la idea de colaborar con sus representantes resulta inaceptable para una parte de la mayoría judía.
El Likud, la formación de Netanyahu, acusó este miércoles a esos partidos de haber “robado” la elección.
“Las elecciones en el Estado de Israel fueron robadas por partidos árabes que apoyan el terrorismo y la aniquilación del Estado judío mediante graves actos delictivos de corrupción, amenazas, violencia, mentiras y el uso de programas informáticos prohibidos para incitar a los votantes a acudir a las urnas”, señaló el partido en un comunicado.
Para el politólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén Gideon Rahat, el aumento “realmente espectacular” de la participación árabe en los comicios llegó a “transformar el panorama”.
Pero el 7 de octubre generó “mucha desconfianza y mucho miedo” entre la mayoría judía hacia la minoría árabe, añadió en declaraciones a la AFP.
De momento, solamente el líder del principal partido de izquierda de Israel e integrante del bloque de Eisenkot, Yair Golan, se mostró a favor de esta alianza.
“Tenemos una responsabilidad. Y tenemos la oportunidad de formar un gobierno de cambio en asociación con los ciudadanos árabes de Israel”, escribió en X.
Sin una alianza de este tipo, la situación parece estar de momento en un punto muerto, aseguró Ilana Shpaizman, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Bar Ilan.
“Netanyahu no tiene forma alguna de formar un gobierno” con sus aliados actuales y el bloque de Eisenkot deberá “o bien formar un gobierno con los partidos árabes, o bien establecer un gobierno minoritario”, dos opciones hasta ahora rechazadas por el bando de la oposición, sostuvo.
“No queda nada”
Las elecciones se llevaron a cabo en un momento en que Israel se ve cada vez más aislado en la escena mundial, debido a la guerra en Irán y la campaña militar en Gaza, donde los residentes expresaron el miércoles su incertidumbre sobre el impacto de estos resultados para ellos.
“Nuestro temor es que estas elecciones puedan dar lugar a la llegada de un líder aún peor y de personas más violentas y sanguinarias”, declaró a la AFP Huda Al Huli, una desplazada de Gaza.
Eisenkot comparte muchas de las opiniones de Netanyahu en materia de seguridad y respaldó la ofensiva en Gaza tras el 7 de octubre, territorio que quedó reducido a escombros.
Sin embargo, se comprometió a crear un ambiente más inclusivo dentro de Israel y a frenar a los colonos violentos en Cisjordania.