Flávio Bolsonaro y Lula da Silva irán a segunda ronda electoral en Brasil
Senador derechista aventaja a mandatario Luiz Inácio Lula da Silva pero sin 50% de los votos para gane en primera vuelta ya con 99,9% de mesas escrutadas
Partidarios del candidato presidencial derechista brasileño Flavio Bolsonaro celebraron los resultados parciales de las elecciones presidenciales en Porto Alegre, Brasil, el 4 de octubre de 2026. SILVIO AVILA
Esta composición de imágenes, tomada este 4 de octubre de 2026, muestra al presidente de Brasil y candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva (derecha), hablando con los medios tras emitir su voto en un colegio electoral de São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, Brasil; y al senador derechista y candidato presidencial del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, al salir de un centro de votación tras sufragar en las elecciones presidenciales en Río de Janeiro. (PABLO PORCIUNCULA MAURO PIMENTEL/AFP)
Rio de Janeiro, Brasil. El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, encabeza el conteo de votos en la primera vuelta de las presidenciales brasileñas, con 47,05% de los votos, contra 45,13% para el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, con 99,9% de las urnas contabilizadas.
Para ganar la presidencia en la primera vuelta en Brasil, una candidatura requiere obtener más del 50 % de los votos válidos (mayoría absoluta).
Con estos resultados, habrá una segunda ronda entre ambos candidatos el 25 de octubre; determinó el Tribunal Superior Electoral (TSE) brasileño cuando se rebasó el umbral de 96% de mesas contabilizadas.
Como en el año 2022, los sondeos se equivocaron al subestimar la fuerza de la derecha en los comicios que enfrentaron a Lula con el entonces presidente Jair Bolsonaro.
Los resultados también anuncian un tsunami de la derecha en el Parlamento, con numerosos senadores bolsonaristas muy por delante de sus rivales o ya elegidos con los resultados de esta jornada, incluida la exprimera dama Michelle Bolsonaro, madrastra de Flávio Bolsonaro.
Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar.
Lula, de 80 años, busca su cuarto mandato no consecutivo y ha defendido la soberanía de Brasil frente a lo que denuncia como un intervencionismo en la región del mandatario estadounidense, Donald Trump; quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia.
Flávio Bolsonaro, un legislador apenas conocido hace unos meses a nivel nacional, ha hecho campaña prometiendo acabar con la inseguridad, la principal preocupación de los brasileños.
Luego de los resultados, Lula da Silva afirmó la noche del domingo que ganará en la “prórroga” del balotaje presidencial frente a Bolsonaro, después de que este le aventajara en el primer turno.
“Admito que estábamos convencidos de que íbamos a ganar en el primer turno”, pero “estamos en la prórroga y ahí es donde vamos a convencer al pueblo brasileño”, dijo el mandatario de 80 años, en un discurso en Sao Paulo tras el escrutinio.
Flávio Bolsonaro se declaró la misma noche “muy satisfecho” y confiado en una victoria en la segunda ronda en Brasil.
“Brasil quiere un cambio. Esa es la lectura. Estoy muy feliz con los resultados en todas las regiones”, afirmó
Polarización
Lula cuenta con su base electoral en el empobrecido noreste, entre los votantes de bajos ingresos, los católicos y las mujeres. Bolsonaro lidera en el sur, entre los más acomodados y los evangélicos.
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones.
El presidente norteamericano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel.
En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump, mientras que muchos electores que van con el presidente brasileño rechazan toda influencia.
En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Ha prometido una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública.
Partidarios del candidato presidencial derechista brasileño Flavio Bolsonaro celebraron los resultados parciales de las elecciones presidenciales en Porto Alegre, Brasil, el 4 de octubre de 2026. (SILVIO AVILA/AFP)
Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma.
Hace cuatro años derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia.
También se redujo drásticamente la deforestación en la Amazonía, aunque el cambio climático estuvo ausente de la campaña, pese a la multiplicación de eventos extremos como sequías e inundaciones en el país.
“Los indígenas sufrimos mucho con los impactos ambientales. Por eso es importante elegir a un candidato que defienda nuestro territorio, que defienda la naturaleza”, dijo a la AFP Tainara da Costa Cruz, una indígena de 22 años de la etnia Kambeba que vive en la ribera del Rio Negro, en el estado de Amazonas.