Al menos 160.000 personas abandonaron Ucrania en el decimosexto día de invasión, aumentando la cifra de refugiados a 2,5 millones distribuidos en países como: Polonia (1.412.503); Hungría (214.160), Eslovaquia (165.199), Moldavia (270.306), Rumania (84.671) y en otros países europeos —más alejados de Ucrania— se registran 258.844 refugiados.
Incluso 97.098 personas, desesperadas por huir de los ataques, buscaron refugio en el país acusado por Occidente de iniciar una guerra sin provocación: Rusia. La madrugada de este viernes las tropas del Kremlin despertaron a los habitantes de cuatro pueblos ucranianos con bombardeos.
Ivano—Frankivsk, Lutsk, Dnipro y Járkov, sufrieron ataques explosivos al inicio del día. Desde que Moscú inició su invasión de Ucrania, el 24 de febrero, Dnipro sufrió muy pocos ataques, por lo que se convirtió en un centro de coordinación de ayuda humanitaria y de recepción de desplazados.
El ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, aseguró que los ataques perpetrados por el Kremlin en las últimas horas mataron a más civiles que soldados. Por su parte, el primer ministro británico, Boris Johnson, calificó de “depravadas” las acciones militares que tienen como objetivo directo perjudicar a los civiles.
“Escuchamos una fuerte explosión, las ventanas se rompieron y parte del techo se empezó a desprender. Entonces hubo otra explosión, corrimos afuera para refugiarnos en el metro pero la entrada también estaba dañada”, dijo Svetlana Kalenecheko, quien vive al lado de una planta de zapatos que recibió una de las detonaciones en Dnipro.
Imágenes muestran las explosiones y los daños sufridos esta madrugada.
Imagen muestra una fábrica de zapatos destruida luego de un ataque aéreo en Dnipro, la mañana de este viernes. (EMRE CAYLAK/AFP) Tropas rusas bombardearon áreas comerciales y residenciales la madrugada de este viernes, en Dnipro se registra hasta el momento una persona fallecida. (EMRE CAYLAK/AFP) Desde que Rusia inició su invasión de Ucrania, el 24 de febrero, Dnipro sufrió muy pocos ataques, por lo que se convirtió en un centro de coordinación de ayuda humanitaria y de recepción de desplazados. (EMRE CAYLAK/AFP) El oficial de asuntos públicos del ejército de Ucrania, Valentin Yermolenko, caminó frente a una fábrica destruida luego de un ataque aéreo este viernes. (EMRE CAYLAK/AFP) Ventanas rotas de un edificio residencial dañado por los bombardeos de las tropas rusas. (EMRE CAYLAK/AFP) Los bomberos rociaron agua en las estructuras que luego del bombardeo quedaron en llamas.
(EMRE CAYLAK/AFP) Una mujer detrás de la ventana rota de un edificio residencial dañado por los ataques aéreos la mañana de este viernes. (EMRE CAYLAK/AFP)