“Estamos siendo testigos del mayor escándalo de fraude electoral de la historia del estado de Alaska, quizá uno de los mayores de la historia del Senado estadounidense”, dijo ante la prensa este político de 61 años.
Los sondeos le sitúan codo a codo con su adversaria demócrata, Mary Peltola, en este estado polar ubicado en el extremo noroeste del continente americano.
Si resulta derrotado, ello podría contribuir a la pérdida de la mayoría republicana que Donald Trump disfruta en el Senado.
Desde hace meses, los republicanos protestan por la presencia de otro Dan Sullivan en esta elección.
Un profesor jubilado sin trayectoria política alguna, al que llaman “Dan el señuelo”.
La semana pasada, el New York Times publicó una larga investigación que muestra que un consultor demócrata vinculado a la campaña de Mary Peltola y un organismo nacional del partido lo reclutaron, con el declarado objetivo de arrebatar votos al senador republicano.
Trump aseguró este martes que el candidato demócrata “está desaparecido” y que “nadie es capaz de localizarlo”.
Este tipo de maniobra a menudo no se considera ilegal en Estados Unidos y, históricamente, ha sido utilizada por ambos partidos.
Pero estas revelaciones han caído como una bomba, a pocos días de unos comicios en los que Donald Trump multiplica los esfuerzos para impugnar los resultados en caso de derrota.
“Lamentablemente, el ardid está funcionando”, lamentó el senador Sullivan.
“El candidato señuelo está en la papeleta. Miles de habitantes de Alaska probablemente desperdiciarán su voto por error”.
La administración Trump intentó impugnar por adelantado los resultados de la votación, una petición que fue rechazada por un juez federal.
Justamente en Juneau, Elizabeth Thomas afirmó que las insinuaciones republicanas de que el sistema de votación por orden de preferencia del estado, con cuatro opciones principales, o la inclusión de dos candidatos llamados Dan Sullivan, podrían confundir a la gente, eran exageradas. Así lo reportó el New York Times.
A ella le bastaron unos minutos en el Museo Estatal de Alaska para votar por Mary Peltola. “Aquí la gente sabe cómo hacerlo”, dijo. “No es complicado”. Thomas, de 43 años, trabaja en la gestión de recursos naturales y explicó que votó por Peltola porque es en parte nativa de Alaska y coincide con ella en muchos temas, especialmente en los medioambientales.