Conflictos

Seis meses después, el desánimo persiste en afganos refugiados en Francia

La tranquilidad de los refugiados se quebranta cuando sintonizan las noticias de su país y piensan en sus familiares que no pudieron huir

BULENT KILIC

París. Hanifa, madre de tres hijos, se vio separada de uno de ellos a mediados de agosto durante su caótica evacuación de Kabul. Desde hace seis meses permanece en Francia y a pesar de que fue bien recibida, se siente rota y no puede evitar las lágrimas al mencionar al pequeño Mustafá.

“Mi corazón no para de llorar”, resume la mujer, con sus ojos húmedos, en un amplio apartamento, donde se aloja junto a sus otros dos hijos. Para colmo, las conversaciones que mantiene con su hijo pequeño mediante Whatsapp son desgarradoras. Hanifa es una entre varios centenares de afganos evacuados de la embajada de Francia en Kabul el 17 de agosto, dos días después de la caída del país en manos de los talibanes.

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