Conflictos

Los bombardeos convierten Irpin, en las afueras de Kiev, en una ciudad fantasma

A veces las calles son tan silenciosas que el sonido de un pájaro carpintero golpeando un árbol se oye más que los cañones. Iryna Morozova decidió quedarse, para alimentar a las mascotas

TOPSHOT - An Ukrainian serviceman takes cover as people evacuate  the city of Irpin on March 13, 2022. - Russian forces advance ever closer to the capital from the north, west and northeast. Russian strikes also destroy an airport in the town of Vasylkiv, south of Kyiv. A US journalist was shot dead and another wounded in Irpin, a frontline northwest suburb of Kyiv, medics and witnesses told AFP. (Photo by Aris Messinis / AFP)
TOPSHOT - An Ukrainian serviceman takes cover as people evacuate the city of Irpin on March 13, 2022. - Russian forces advance ever closer to the capital from the north, west and northeast. Russian strikes also destroy an airport in the town of Vasylkiv, south of Kyiv. A US journalist was shot dead and another wounded in Irpin, a frontline northwest suburb of Kyiv, medics and witnesses told AFP. (Photo by Aris Messinis / AFP) ARIS MESSINIS

Kiev. Irpin era un suburbio acomodado de Kiev, la capital de Ucrania, pero la mayoría de sus habitantes han huido de los bombardeos rusos y ahora es una ciudad fantasma. Las calles están llenas de escombros, consecuencia de los misiles Grad que reventaron tanto edificios de apartamentos de gran altura como modestos bungalows de madera y ladrillo. A veces las calles vacías son tan silenciosas que el sonido de un pájaro carpintero golpeando un árbol se oye más que los cañones lejanos.

Pero otras veces llega el estruendo de las baterías de misiles Grad y de las salvas de mortero que lanzan cerca. Es mucho más de lo que Mykola Pustovit, un hombre de 69 años, podía soportar. Cuando él y su mujer inician una larga caminata buscando una seguridad relativa en Kiev, rompe a llorar. Tenían la esperanza de que la línea de frente se alejara de Irpin, “pero ahora, después de tantos bombardeos, es insoportable”.

En realidad, la línea del frente no se ha desplazado desde hace días. Según los cálculos de los soldados ucranianos de los puestos de control de la ciudad, entre el 20% y el 30% del distrito está en manos rusas. El siguiente suburbio, Bucha, a unos cientos de metros más al norte, ya está en manos del ejército invasor.

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