Nicaragua enfrenta críticas internacionales por cierre de medios y represión
La Sociedad Interamericana de Prensa denuncia el cierre de 49 medios y el exilio de 263 periodistas, pidiendo el fin de la represión
Daniel Ortega es acusado por la Sociedad Interamericana de Prensa de usar mecanismos arbitrarios para limitar la libertad de expresión en Nicaragua. INTI OCON
San José. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) instó este martes al gobierno de Nicaragua a detener “el acoso judicial, policial e institucional” contra las voces críticas. La denuncia incluye el cierre de 49 medios de comunicación y el exilio forzado de al menos 263 periodistas.
La SIP pidió al gobierno de Daniel Ortega que “ponga fin al uso arbitrario de mecanismos administrativos, legislativos, judiciales, financieros y policiales que limitan la libertad de expresión y otros derechos fundamentales”. La organización divulgó un informe sobre el deterioro de las libertades en el país centroamericano.
El informe indica que, tras las protestas de 2018 contra el gobierno de Ortega, se “intensificaron y aumentado las agresiones selectivas” contra periodistas, activistas, artistas, medios de comunicación, estudiantes, clérigos y opositores políticos.
Las protestas de 2018 dejaron al menos 300 muertos, según la ONU. Ortega y su esposa, Rosario Murillo, consideraron estas manifestaciones como un intento de golpe de Estado patrocinado por Washington.
Daniel Ortega Daniel Ortega es acusado por la Sociedad Interamericana de Prensa de usar mecanismos arbitrarios para limitar la libertad de expresión en Nicaragua.
El informe destaca que desde entonces la “persecución” hacia los medios independientes “empeoró” y “la libertad de expresión llegó a un estado crítico, prácticamente nulo”, mencionaba el informe.
“La libertad de prensa se ve acorralada a través del cierre de los medios de comunicación, la confiscación de las propiedades donde funcionaban y el silenciamiento de la práctica periodística independiente”, agregó la SIP.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos calificó la situación en Nicaragua como un “tema de preocupación internacional”. La ONG Reporteros Sin Fronteras describió el contexto como “una película de horror”.