Política Económica

Competencia Perfecta: Por qué fracasaría el acuerdo con el FMI

El problema surge en que el pacto fue construida sobre la base de un aumento moderado de la carga impositiva

10/4/2018. Tibas, estudio Grupo Nacion. Retrato del economista, José Luis Arce. Foto Jeffrey Zamora.
10/4/2018. Tibas, estudio Grupo Nacion. Retrato del economista, José Luis Arce. Foto Jeffrey Zamora. Jeffrey Zamora R

El acuerdo suscrito entre el Gobierno de Costa Rica y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra en una curiosa encrucijada. Aunque se antoje paradójico, si no es reorientado y reformulado con prontitud y sobre todo con profundidad, puede estar destinado al fracaso, aunque probablemente muchas de sus metas cuantitativas, especialmente en el ámbito de la ejecución presupuestaria, puedan ser cumplidas, incluso con holgura.

Ese podría ser su destino porque, de no introducírsele ajustes, el acuerdo vigente no pasará de simplemente constituir una fuente de financiación de los presupuestos durante el proceso de ajuste –algo ciertamente útil y necesario, en especial cuando se combinan elevados niveles de endeudamiento con altos costos de financiación– pero que, en lo estructural, poco o nada está aportando a que el proceso de consolidación fiscal sea sostenible, especialmente desde la perspectiva política y de rescatar el valor público inmerso en los bienes y servicios que provee el gobierno central.

Una parte de los problemas surge del diseño del proceso de ajuste, propiamente dicho. Los estrechos espacios políticos existentes llevaron a una propuesta que, luego de casi diez años de posposición y bloqueo por parte de grupos políticos y de interés, fue construida sobre la base de un aumento moderado de la carga impositiva –de 13% a 14% del PIB en promedio (el rendimiento de la reforma contenida en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas)– y una fuerte restricción en el ritmo de crecimiento del gasto –a través de la creación de una regla fiscal– que haría declinar, con el tiempo, las erogaciones gubernamentales cuando se expresan como proporción de la producción, simplemente estableciendo que los presupuestos podrían expandirse a un ritmo que sería tan sólo una fracción del crecimiento nominal de la economía.

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