El Departamento de Educación anunció este viernes en un comunicado que puso a Harvard bajo el estado de “monitoreo de efectivo elevado (HCM, siglas en inglés)”. La decisión se basa en “crecientes preocupaciones respecto a la posición financiera de la universidad”.
El cambio de estatus requiere que la universidad utilice sus propios recursos para pagar los paquetes de ayuda financiera estudiantil que el gobierno federal ha prometido. La escuela deberá solicitar reembolsos del gobierno posteriormente.
“Los estudiantes continuarán teniendo acceso a financiamiento federal, pero Harvard estará obligada a cubrir los desembolsos iniciales como una medida de protección para garantizar que gaste los fondos de los contribuyentes de manera responsable”, dijo el Departamento.
Además, funcionarios federales pidieron que Harvard “publique una carta de crédito irrevocable por $36 millones” para cubrir posibles responsabilidades y asegurar que cumpla con sus obligaciones financieras.
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La medida llega después de una victoria judicial de Harvard sobre el gobierno de Trump, cuando una jueza revocó la congelación de fondos por $2.600 millones a principios de septiembre.
Funcionarios de Trump acusan también a Harvard y a otras universidades de no proteger suficientemente a sus estudiantes judíos durante protestas propalestinas.
Harvard ha negado esas afirmaciones y dice que el gobierno federal quiere controlar las contrataciones, las admisiones y el plan de estudios de la escuela.
Harvard no ha comentado sobre las últimas restricciones de financiamiento federal, pero anunció el viernes que había comenzado a recuperar algunos de esos fondos congelados.
“Estamos complacidos de ver la distribución de $46 millones en fondos de investigación del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Este es un paso inicial, y esperamos seguir viendo que se restaure el financiamiento en todas las agencias federales”.