El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que Costa Rica y Honduras registrarán el crecimiento económico más bajo de Centroamérica en el 2026, según las proyecciones más recientes publicadas en el informe Perspectivas de la economía mundial (WEO, por sus siglas en inglés).
El organismo proyectó que la economía de Costa Rica crecerá un 3,3% en 2026, frente al 4,6% registrado en 2025. El crecimiento económico del país este año se situaría por debajo del 4,2% previsto para Centroamérica a nivel general.
Esto dejaría a Costa Rica con un crecimiento igual al de Honduras, por lo que ambos países ocuparían el último lugar del Istmo. No obstante, la desaceleración de la economía hondureña sería menos pronunciada, ya que el año pasado creció un 3,8%.
Con la desaceleración económica prevista, Costa Rica pasaría de registrar el segundo mejor desempeño de Centroamérica en 2025 a compartir el último lugar con Honduras en 2026. Superarían a ambos países Panamá (5%); República Dominicana (4,6%); El Salvador (4,5%); Guatemala (4%) y Nicaragua (3,8%).
Esta previsión del FMI coincide con la del Banco Mundial y es ligeramente inferior al 3,4% proyectado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en su Informe de Política Monetaria (IPM), publicado a finales de julio.
En el informe anterior, presentado a finales de abril, el ente emisor estimó que la producción de Costa Rica crecería un 3,5% en 2026. Sin embargo, en la publicación de julio se redujo la proyección.
El Banco Mundial también proyecta que Costa Rica registre la tasa de crecimiento más baja de Centroamérica, con un incremento de la economía nacional cercano al previsto para Honduras (3,4%) y Nicaragua (3,6%).
En su informe, el Fondo Monetario prevé una leve mejora de la economía costarricense en 2027. El organismo estima que crecerá un 3,5%, una tasa que solo superaría la de Honduras (3,4%).
Panorama mundial
El FMI elevó ligeramente su previsión de crecimiento de la economía mundial para 2026, hasta el 3,1%, gracias al auge de la inteligencia artificial (IA), que amortigua el impacto de la guerra en Oriente Medio.
La revisión al alza de 0,1 puntos porcentuales (p. p.) para este año obedece, ante todo, al buen desempeño de las economías avanzadas, especialmente las asiáticas, mientras que los países emergentes afrontan el encarecimiento de los hidrocarburos.
Para América Latina, en cambio, las perspectivas empeoraron ligeramente. El FMI proyecta un crecimiento del 2,3% este año, una reducción de 0,1 puntos porcentuales respecto a su estimación de julio, y del 2,5% en 2027.
El Fondo Monetario proyecta que la economía nacional tenga una leve mejora en 2027. El organismo estima que crezca el 3,5%. (Rafael Pacheco Granados)
En términos generales, la región pierde más por el impacto del aumento del precio del petróleo de lo que gana gracias a la expansión de la IA. “La economía mundial ha sido resiliente, pero esa resiliencia está llegando a su límite”, afirmó en rueda de prensa Silvana Tenreyro, nueva economista jefe del FMI, durante la asamblea general del Fondo en Bangkok.
Las cuantiosas inversiones en IA han impulsado el crecimiento de varios países, en particular de aquellos que producen semiconductores, como Taiwán, para el que se prevé un crecimiento económico del 10,7% este año.
Estados Unidos crecerá un 2,3%, una previsión sin cambios respecto a julio, mientras que China crecerá un 4,5%, una reducción de 0,1 puntos porcentuales. Aunque sigue concentrada en algunas regiones, la aceleración de la IA “es lo que permite a la economía mundial mantener un crecimiento del 3%”, aseguró el lunes la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
La desigualdad en América Latina
América Latina y el Caribe afrontan de manera desigual el shock energético, debido a las diferencias entre los perfiles económicos de sus países. Las naciones exportadoras, como Venezuela, con un crecimiento previsto del 5% este año, y Guyana, con una previsión extraordinaria del 22,3%, salen claramente beneficiadas.
México, que ha perdido peso en el panorama petrolero, crecerá un 1,5% este año, mientras que Brasil registrará una ligera desaceleración y crecerá un 2,2%.
Brasil afronta “unas condiciones monetarias aún restrictivas orientadas a devolver la inflación a su meta, el retiro del apoyo de la política fiscal y la incertidumbre global”, mientras que México mantiene su crecimiento gracias a las exportaciones, “incluso a través de las cadenas de valor vinculadas a la IA, y de una inversión en proceso de estabilización”.
En el resto de los países, “hay poco aporte compensatorio por el repunte tecnológico”, explicó el Fondo. “El consejo del Fondo es mantener la atención en la inflación”, declaró en rueda de prensa la nueva economista jefe.