Llega el 14 de febrero y con él las celebraciones del amor, la amistad y el tiempo en pareja. La decoración se llena de corazones, algunos rotos. Sin embargo, el corazón tiene poco que ver en este juego de los neurotransmisores y hormonas que van dirigiendo las emociones y sentimientos.
El cerebro es el verdadero órgano del amor. No, no significa que las cosas se hagan pensando, de eso se encarga otra parte del tejido cerebral. Pero es este órgano en nuestra cabeza el director de orquesta de las hormonas en diferentes momentos de una relación de pareja.
El cerebro bajo los efectos del enamoramiento funciona de una forma muy diferente a como lo hace cuando se encuentra en una relación más establecida o se enfrenta a una ruptura. ¿Cómo funciona? En este video explicativo, la periodista Irene Rodríguez Salas explora qué pasa con el cerebro humano en esas fases.

