Cambio educativo

Universidades de garaje: un engaño al desarrollo de Costa Rica

Planes de estudio obsoletos, sobreoferta de carreras sin demanda laboral y una pobre fiscalización sobre la educación superior privada amenazan el desarrollo del país y la movilidad social que promete la formación universitaria.

El mercado laboral demanda profesionales en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) y en Costa Rica, la oferta académica en esas áreas apenas llega a un 37%.
El mercado laboral demanda profesionales en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) y en Costa Rica, la oferta académica en esas áreas apenas llega a un 37%.
El mercado laboral demanda profesionales en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) y en Costa Rica, la oferta académica en esas áreas apenas llega a un 37%. El mercado laboral demanda profesionales en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) y en Costa Rica, la oferta académica en esas áreas apenas llega a un 37%.

La calidad y la innovación son dos de los principales desafíos de la educación superior. El 80% de los planes de estudios abiertos en universidades privadas, tiene una antigüedad mayor a cinco años, sin que a la fecha se haya aprobado la reforma al Consejo Nacional de Enseñanza Superior Privada (Conesup): órgano que debe velar por la calidad de lo que ofrecen las universidades privadas.

Desde 2016, el proyecto de ley de reforma al Conesup está en la Asamblea Legislativa y siempre hay uno u otros diputados interesados en obstaculizar los cambios. Entre una moción y otra, hay quienes muestran su particular interés por defender un status quo que pone en riesgo el desarrollo económico y social del país y que termina por estafar a quienes matriculan carreras con currículos obsoletos, sin conseguir mayores oportunidades futuras o con la agravante de ingresar al mercado laboral con serias incompetencias.

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