Televisión

Zapping: Una serie incómoda

‘Horace and Pete’ no es un programa universal, pero sí uno que apela a una masa crítica que no tiene la oportunidad de cuestionarse a sí misma si no es por esfuerzos como el del comediante Louis C. K.

Steve Buscemi y Louis C. K. en el bar en el que ocurren todas las escenas de ‘Horace and Pete’. / Fotografía: Captura de pantalla.
Steve Buscemi y Louis C. K. en el bar en el que ocurren todas las escenas de ‘Horace and Pete’. / Fotografía: Captura de pantalla.
Steve Buscemi y Louis C. K. en el bar en el que ocurren todas las escenas de ‘Horace and Pete’. / Fotografía: Captura de pantalla.

En la mañana siguiente –después de hacer el amor por primera vez–, Horace detiene a Rhonda antes de que se marche de su casa, con la promesa de conversar un poco mientras toman café y comen huevos. “Tremenda cogida la de anoche”, le dice Horace, tras explicarle cómo destruyó su primer matrimonio al dejar embarazada a la hermana de su esposa.

Hablan de sus genitales. “Tu pene no es tan grande, pero es bonito”, le dice Rhonda. “Bueno, tu vagina es muy bonita”, responde él. “Gracias, la escogí yo misma. Me la puse hace 10 años ahí, donde solía estar mi pene”, manifiesta Rhonda. Entre dientes, Horace se ríe.

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