Televisión

Zapping: Migajas de héroes

De un momento a otro, nuestra percepción colectiva de Bill Cosby se fue al carajo, y la cultura del espectáculo nos metió otro gol.
De un momento a otro, nuestra percepción colectiva de Bill Cosby se fue al carajo, y la cultura del espectáculo nos metió otro gol. AP.
De un momento a otro, nuestra percepción colectiva de Bill Cosby se fue al carajo, y la cultura del espectáculo nos metió otro gol. (AP.)

Cuando la vida es plena no hay héroes; y cuando el estilo de vida es bueno no existe la idolatría. Esas quizá no sean las opiniones más populares pululando en el aire, pero muchos de los que se han cuestionado la necesidad humana de seguir a líderes han arribado a una conclusión similar: el peso de la existencia es más liviano sin dioses, sin íconos, sin héroes, sin ídolos.

La humanidad ha concordado –inconsciente y colectivamente– con esa línea de pensamiento en algunas etapas de su existencia, porque ese es un cordón que eventualmente se tiende a romper; una burbuja que todos en el fondo sabemos que va a estallar; un accidente que puede suceder en cualquier momento.

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