
La presentadora mexicana Yolanda Andrade reveló que desde hace años compró un nicho en el complejo de la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, donde desea que descansen sus restos.
La conductora, quien fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), se refirió al tema durante una entrevista con el programa El Gordo y la Flaca. Con su característico sentido del humor, dio detalles sobre el espacio, situado debajo de la imagen de la Virgen de Guadalupe, y explicó que tiene capacidad para siete urnas.
“Hace muchos años lo compré y mi vecina es la Monse. Es muy bonito porque está abajo de la Virgen. El de Monse es el 76 y el mío es el número 77 y caben siete cajitas”, dijo Andrade.
La mujer a la que hizo referencia es Montserrat Oliver, conductora, modelo y empresaria mexicana. Ambas mantienen una amistad de larga data y comparten la conducción de Montse & Joe.
Un espacio para su descanso final
Durante la conversación, Yolanda Andrade bromeó al enviar un saludo a la administración del santuario y admitir que no ha vuelto al sitio para evitar el cobro del mantenimiento.
“Saludos a los de la Basílica. No he ido porque me van a cobrar; tiene uno que pagar el mantenimiento”, añadió.
La conductora explicó que ha ofrecido espacios en su nicho a personas que los necesiten. Sin embargo, su deseo es que ese lugar se convierta en su descanso final.
La existencia del nicho ya había sido mencionada por Marilé Andrade, hermana de la presentadora. En agosto, confirmó que Yolanda había comprado varios espacios y contemplaba que allí descansaran sus cenizas y, eventualmente, las de su madre.
Andrade ha hablado públicamente de su padecimiento, una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta las neuronas motoras, encargadas de controlar los movimientos voluntarios.
Con el tiempo, la enfermedad puede provocar debilidad y pérdida de fuerza muscular, así como dificultades para moverse, hablar, tragar o respirar.
La conductora también reveló que enfrenta neuralgia del trigémino, un trastorno neurológico que afecta el nervio encargado de transmitir la sensibilidad del rostro y puede causar episodios de dolor facial intenso.
