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Palmares: la fiesta después de la fiesta

En Palmares, hay más que bares: dos jornadas en el “pueblo para hacer amigos” desembocan en historias de humanidad y en una gran variedad de opciones para todos los gustos

¡Titán! José   el Indio  Jiménez se robó la atención de todos en El Corral de Oro de Morales, en el campo ferial. Fotografía: Pablo Montiel.
¡Titán! José el Indio Jiménez se robó la atención de todos en El Corral de Oro de Morales, en el campo ferial. Fotografía: Pablo Montiel. Pablo Montiel

A cinco minutos de arribar al centro de Palmares –en medio de una curva sobre la carretera que viene desde San José–, una valla publicitaria de una compañía de telecomunicaciones anuncia: “¡En Palmares disfrutamos de la mejor red!”. Es viernes, a las 3 p. m.; 24 horas antes, y durante el 75% de la jornada del jueves, quienes utilizaron la red celular de dicha compañía en el lugar intentaron (cientos de veces) ingresar a Internet, enviar mensajes o llamar a sus conocidos, con un margen de fracaso del 99%, aproximadamente. Aquí, la ironía es ley.

Sobre esa misma carretera, hay un tramo de tres kilómetros en el que prácticamente todas las empresas del país aconsejan a conductores y pasajeros en distintos temas, de cara a los tradicionales festejos del cantón alajuelense. Más pequeñas que los logos de las compañías, las leyendas lanzan pensamientos sabios: ‘utilice el cinturón’, ‘disfrute con medida’, ‘no maneje borracho’ e, implícitamente, ‘compre todos nuestros productos’. Metros después, una gran valla roja de una marca de refrescos tiene, en una esquina, una calcomanía que lee ‘Otto Guevara’. Aquí, todos buscan un poco de atención.

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