Todo inició a raíz de una pregunta que le hicieron sus seguidores en Instagram: “¿Vio la mujer que salió en su video en la cárcel?”, le consultaron en referencia al video donde un juez de Florida le informa que quedaría detenido.
En ese video llamó la atención la figura de una mujer sentada al lado derecho con lentes, vestimenta diferente a la del resto y un rostro extraño. Julián contó que sí la vio, pero dio a conocer una nueva anécdota.
“Cuando yo entro, a mí me quitan el papel higiénico y la toalla. Yo no iba a pelear por eso. Ahí, cuando me dan la celda, se baja un gringo de un camarote, Nathan, que el mae es el que realmente, en otras palabras, me cuida. Cuando yo necesito ir al baño, el mae me da el papel higiénico de él, me presta la toalla para que yo me bañe”, cuenta al inicio de su relato.
Julián Valverde contó que sí vio a una extraña mujer que estaba en su audiencia; en el video se le ve con una cabellera de color vino. (Captura de video)
Incluso cuando necesitaba ir al baño, él lo cuidaba desde afuera.
“Yo me hago amigo de Nathan, en lo que cabe, y yo me pongo a orar todas las noches con él. Había un gringo que yo tenía abajo en el camarote que me decía: ‘Adivinen quién va de vuelta a Costa Rica a comer tamales de iguana’. Yo ni le daba pelota porque yo no iba a tener problemas con nadie”, explicó.
Pero un día vivió una situación que, según escribió, “hasta le da cosa contar”.
“Un día estoy orando con Nathan y ese mae llega así y se asoma en el camarote y dice: ‘¿Para qué oran? Si aquí Dios no escucha’”, relató. Luego, planteó una pregunta a su público para explicar lo que sintió en ese momento:
“¿Usted sabe cuándo se siente un escalofrío por el que usted dice: ‘Este mae no fue el que lo dijo’?“, como si fuera un ente extraño el que hiciera la pregunta y no el hombre que siempre lo molestaba; como si fuera una experiencia paranormal.
El influencer poco a poco ha ido contando parte de sus vivencias tras su detención, de la que quedó libre el pasado 20 de setiembre.