
El influencer costarricense Julián Valverde decidió hablar con mayor detalle sobre los días que pasó detenido en Florida y aprovechó su experiencia para hacer una advertencia a sus seguidores sobre la seriedad de una detención y de los procesos que pueden enfrentar las personas en una situación migratoria compleja.
Valverde fue detenido en Polk City, Florida. Aunque reconoció que cometió un error, aseguró que estar privado de libertad le permitió conocer de cerca una realidad que, según dijo, viven muchas otras personas.
“Que a uno lo lleven a la cárcel no es una fiesta... Yo fui a la cárcel, Polk City Jail. Yo fui a una cárcel, no de migración, pero aun así, si usted comete un delito como el que yo cometí, manejar con una licencia expirada hace seis meses, va a tener que pasar posiblemente por mi mismo proceso en otra cárcel”, explicó.
El influencer también rechazó presentarse como una víctima de lo ocurrido.
“No quiero decir nada más, porque suena uno como que es una víctima, y realmente yo metí las patas”, manifestó.
Contó que durante su permanencia en la cárcel no vio el sol y que compartió espacio con personas que esperaban juicios por casos que podrían terminar en condenas de 15 o 30 años.
Además, relató que durante su primer día detenido no le permitieron hacer una llamada.
Valverde explicó que, después de cumplir con el proceso relacionado con la infracción por la que fue detenido, tuvo que permanecer a la espera de que autoridades migratorias asumieran su caso.
Valverde contó que, cuando finalmente llegó a Migración, un funcionario revisó su caso y le manifestó que no tenía por qué permanecer detenido allí.
A partir de esa experiencia, Valverde cuestionó cuántas personas podrían encontrarse en situaciones similares sin recibir una respuesta oportuna.
“Pero, ¿cuántos policías como ese hay? ¿Cuántos? No hace falta ni que preguntemos”, planteó.
El influencer también aseguró que, durante su proceso, buscó respuestas sobre qué herramientas existen para que una persona pueda defenderse o para que su país intervenga en casos de costarricenses detenidos en Estados Unidos.
“A este momento no encontré una información de qué se pueda hacer, no encontré algo que pueda hacer el país de uno para pedirlo”, afirmó.
Más allá de su propia experiencia, Valverde quiso poner el foco en otras personas que atraviesan situaciones migratorias y judiciales más complejas.
“Y lo que a mí me pasó no está ni cerca de cosas que están pasando en este momento. Ni cerca... Cuídense porque las cosas no son justas aunque uno quisiera. Yo poco a poco les voy a ir contando cómo pasaron las cosas en la cárcel; ojalá que les quede de enseñanza la gravedad del asunto”, aseguró.
Por eso, pidió a quienes tienen familiares o conocidos en una situación parecida que intenten acompañarlos y ayudarlos en la medida de sus posibilidades.
“Hablen con sus familiares que ustedes saben que están en una situación parecida; en lo que puedan, échenle la mano, porque cuando uno está ahí adentro, uno se siente solito”, expresó.
También habló de lo que vivió su propia familia mientras él estaba detenido y reconoció que la experiencia no afecta únicamente a quien está dentro de una cárcel.
“Demasiada fuerza a la familia... La familia que queda afuera llorando sin saber exactamente lo que está pasando, yo lo viví con mi hermana”, dijo.
Valverde cerró su mensaje con una petición a sus seguidores para que tomen precauciones y no minimicen situaciones que pueden tener consecuencias importantes.
“Hay que cuidarse más que nunca”, concluyó.
