El juicio por presuntos delitos contra el honor que enfrentan el creador de contenido Diego Bravo, Majo Ulate y Mauricio Hoffmann tuvo una nueva jornada este jueves 8 de octubre en los Tribunales del Segundo Circuito Judicial de San José.
Durante la audiencia, dos testigos se refirieron a los videos que circularon en redes sociales sobre la modelo y a las consecuencias que, según sus declaraciones, habría tenido esa exposición.
Elieth Pamela Guillén y Jennifer Cabejo describieron los contenidos que recordaron haber visto y las conversaciones que mantuvieron con personas cercanas a Ulate durante el período en que ocurrieron los hechos.
La audiencia reunió a los representantes legales de Ulate y Hoffmann, quienes no se presentaron por motivos laborales, mientras que Bravo asistió acompañado de su abogado, Randall Céspedes.

Testigo recordó supuestos videos con expresiones contra Majo Ulate
Durante su declaración, Guillén explicó que comenzó a ver videos de Bravo a inicios del 2021. Según recordó, uno de los primeros abordaba la ruptura entre Hoffmann y su entonces esposa, así como la relación sentimental del presentador con Ulate.
La testigo dijo que encontró los contenidos en Facebook y que posteriormente llegó a otros videos publicados en YouTube. En uno de ellos, según su relato, Bravo utilizó expresiones dirigidas a la modelo.
“A María José le dice quitamaridos, usurpadora, rompehogares, añeja, mosca muerta”, declaró Guillén ante el tribunal.
También relató que encontró comentarios de usuarios que repetían esos calificativos y hacían comparaciones entre Ulate y Érika Morera, entonces esposa de Hoffmann.
Uno de los puntos centrales de la declaración de Guillén fue el estado de ánimo que, según dijo, percibió en Ulate durante las visitas al salón y las conversaciones que mantenían.
La testigo afirmó que atendió con mayor frecuencia a la modelo durante el 2021 porque presentó bruxismo, una condición que relacionó con el estrés que observaba en ella.
“Ella me comentaba que no se sentía bien, que ella estaba triste, que se sentía humillada, que se sentía acosada, porque cada vez que ella decía algo o subía una publicación o algo así, había un video”, relató.
Guillén también aseguró que Ulate le mostró mensajes privados que recibía de otras personas. “Cada vez que Diego subía videos, a ella le entraban un montón de mensajes terribles”, afirmó.
Además, recordó que antes de esos acontecimientos la conocía como una persona alegre, positiva y trabajadora, pero aseguró que notó un cambio en su actitud. “Ella venía y ya no llegaba con la misma alegría o la misma positividad”, manifestó.
Guillén también se refirió a las críticas que, según dijo, Ulate sigue recibiendo por su participación en Mira quién baila, de Teletica.
“Es un tema que ella no ha podido superar porque siempre está presente la crítica, siempre está presente”, declaró.
La testigo añadió que, durante una conversación reciente, percibió a la modelo “triste y desgastada”. Aclaró que sus apreciaciones se basaban en los encuentros que mantenían y en lo que Ulate le contaba.

Publicaciones y entorno familiar
En la audiencia también declaró Jennifer Cabejo, quien recordó haber visto videos y comentarios sobre Ulate entre diciembre del 2021 y enero o febrero del 2022.
Cabejo manifestó que en los videos se hacían referencias a Ulate sin mencionar su nombre directamente. También dijo haber leído comentarios de usuarios con expresiones como “roba maridos”, “rompe hogares” y “zorra”.
Al referirse a Bravo, afirmó que, aunque no siempre mencionaba directamente a la modelo, ella entendía que algunos de los términos utilizados aludían a Ulate.
La testigo explicó que conocía desde hacía años a la madre y a la tía de la empresaria, con quienes conversaba para saber cómo se encontraba durante ese período.
“Ella me decía que estaba muy mal, que estaba muy afectada, que no quería hablar con nadie, que lloraba mucho”, relató Cabejo sobre lo que, según dijo, le contaban los familiares de Ulate.
También aseguró que conocía a la modelo como una persona alegre y trabajadora antes de esos acontecimientos. Sin embargo, aclaró que no conversó directamente con ella sobre esos episodios y que buena parte de lo que sabía sobre su estado emocional provenía de la madre y la tía.
Juicio continuará con testigos y pruebas
La audiencia también estuvo marcada por la ausencia de dos testigos propuestos por la defensa de Diego Bravo: Rogelio Benavides y Christopher Mendoza.
El abogado Randall Céspedes explicó que Benavides no podía asistir por motivos de salud y señaló que propondría prescindir de su declaración. En el caso de Mendoza, indicó que mantenía el interés en recibir su testimonio, pero que el testigo debía someterse a tres exámenes médicos relacionados con una gestión de la empresa para la que trabaja.
El tribunal aceptó continuar con el proceso y las partes fijaron el viernes 16 de octubre, a la 1:30 p. m., para recibir la declaración de Mendoza e incorporar prueba documental.
El proceso comenzó con la recepción de testimonios el miércoles 30 de setiembre, en el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José. Ulate y Hoffmann figuran como demandantes en el caso contra Bravo, en el que se investigan presuntos delitos de difamación e injurias.
