El juicio entre Majo Ulate y Mauricio Hoffmann contra el creador de contenido Diego Bravo comenzó este miércoles 30 de setiembre en el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José.
La primera en brindar su testimonio fue la maquillista y creadora de contenido, quien durante más de una hora relató los supuestos ataques que recibió entre enero del 2021 y mayo del 2022.
Ulate explicó que, según su testimonio, las publicaciones y comentarios se dieron a través de diferentes plataformas digitales, entre ellas TikTok, Instagram, YouTube, WhatsApp y Telegram.
“Desde enero del 2021 a mayo del 2022 hubo ataques, falta al honor, cosas que no son reales. Quiero exponer el caso y tratar de defenderme”, declaró.
Según contó, el primer video en el que se sintió aludida lo vio en TikTok en mayo del 2021. Aseguró que Bravo afirmó que ella había destruido una familia y un matrimonio, situación que, según su relato, dio paso a una serie de calificativos hacia ella.
“El primer video lo vi en TikTok en mayo del 2021. En ese, él afirma que yo destruí una familia, un matrimonio, y es ahí donde empieza con todos los adjetivos que usó durante todo el año de ataques”, dijo.
Entre las expresiones que, según Ulate, utilizó Bravo para referirse a ella, mencionó “añeja”, “mosca muerta” y “usurpadora”. Además, contó que se ha sentido “agredida, acosada y triste”.
La maquillista también aseguró que los señalamientos tuvieron consecuencias en su trabajo. Dijo que perdió seguidores en redes sociales y que ese fue “el año más malo del salón” de belleza del que es dueña.
Además, relató que perdió oportunidades comerciales. Según explicó, entre los clientes con los que dejó de trabajar estuvieron los dueños del instituto donde impartía clases.
“Para una marca, ponerme a mí y tener 100 comentarios negativos, a ninguna marca le sirve”, afirmó.
Majo Ulate dijo sentirse acosada
Ulate afirmó que siente una amenaza constante ante la posibilidad de que Bravo publique nuevos contenidos sobre ella.
“Yo siento una amenaza constante. Siempre va a haber una réplica negativa hacia mi trabajo. Es frustrante que uno quiera que todos fuéramos igual de respetuosos y profesionales”, declaró.
La maquillista también relató que, mientras participa en el programa Mira quién baila, recibió información de parte de la producción, en la que le mencionan que supuestamente Diego Bravo había preguntado por ella.
“En la producción donde estoy me dijeron que Diego estuvo preguntando cómo baila, que si me va bien”, contó.
Ulate describió el impacto emocional que, según dijo, ha tenido toda esta situación.
“Es abrumador, es feo, es una experiencia que yo deseo que nadie viva. Es un tipo de agresión extraña, de alguien que no sé quién es. Me he sentido como una mujer agredida durante todo este tiempo. Es muy triste. He tratado de manejarlo. Hay días donde uno no quiere salir ni poner la cara”, afirmó.
