Nelson Hoffmann y Mauricio Hoffmann, compartieron no solo como familia, sino también en el trabajo en 'Sabado Feliz'. (Captura de video)
La memoria de Nelson Hoffmannsigue viva gracias a los recuerdos, a sus programas, a su aporte a la música y a la televisión costarricenses; pero también en un detalle que, por más pequeño que sea, es grande en su significado.
Preservar el legado del productor y presentador de televisión es tarea de su hijo Mauricio Hoffmann,quien con orgullo y amor se ha encargado de que el trabajo y la forma de ser de su padre se mantengan en los recuerdos de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
La promotora de artistas, Alejandra Giusti registró con emotividad el momento en que Mauricio le compartió un pequeño chocolate a ella, algo que don Nelson siempre hacía cuando la recibía en su programa.
En su cuenta de Instagram, Giusti publicó una foto del dulce con el set del programa de Teletica al fondo. “Ay, Mau. Muchas gracias. Lo que significa este chocolate para quienes por años vivimos lo lindo que era recibirlo”, escribió Alejandra en el posteo.
Mauricio Hoffmann: ‘Papi siempre cargaba chocolates y confites en las bolsas’
Sobre el gesto, Mauricio comentó que era algo que tenía por costumbre su papá y que, entre su responsabilidad como hijo, no quiso dejar que el detalle se perdiera.
“Papi siempre cargaba chocolates y confites en las bolsas. Él normalmente usaba guayabera (camisa) y los andaba en las bolsas; después usó un bolsito. Siempre durante las grabaciones, cuando lo veíamos, andaba ese puñito de cosas y los regalaba. Es algo que papi hacía desde que tengo memoria”, comentó Mauricio.
La promotora de artistas costarricenses, Alejandra Giusti mostró cómo Mauricio Hoffmann sigue con la tradición de don Nelson de regalar chocolates. (Instagram)
El presentador de De boca en boca agregó que, además de cuidar el legado de su papá en la televisión, también debe hacerlo en lo personal. Mauricio manifestó que agradece todos los días el cariño que le muestran a él y a la memoria de su papá. “Papi era un hombre muy selectivo con quien podía traspasar su nivel de confianza; si ya lo lograbas pasar, te dabas cuenta de que era una persona con un gran corazón, un hombre muy sensible y con cualidades muy bonitas”, concluyó.