Con más de dos décadas frente a las cámaras de la televisión colombiana, Marcos Gómez descubrió que su camino siempre estuvo ligado con el de su mayor referente musical: Carlos Vives.
De actuar en conocidas telenovelas como En los tacones de Eva, La ley del corazón y Tarde lo conocí, pasó a encabezar Viva Vives, un show tributo que cuenta con la bendición de la propia familia del cantautor de Santa Marta.
Con Viva Vives, un show que soñó junto a la Orquesta Filarmónica, el artista está de visita en Costa Rica para ofrecer dos presentaciones en el Teatro Popular Melico Salazar, el próximo 31 de octubre y el 1.° de noviembre.
Gómez conversó con La Nación sobre sus orígenes, las anécdotas detrás del personaje y la emoción de conectar con el público tico.

Un inicio ligado al personaje
El camino de Marcos Gómez hacia los escenarios no comenzó como un tributo planeado, sino como una reinvención obligada tras un portazo en la industria discográfica.
Durante la conversación con La Nación, el artista contó que hace tres décadas dejó decidido y con muchos sueños musicales su natal Barranquilla. Se dirigió hacia Bogotá con “un puñado de temas bajo el brazo”, pero las disqueras siempre tuvieron una respuesta tajante: “Te felicitamos, excelente producto... pero no vamos a pelear con Carlos Vives”, quien ya sonaba en las emisoras.
Ante el rechazo, activó su plan B: la actuación. Se formó en la Academia Charlot en Bogotá y construyó una sólida trayectoria de más de dos décadas en la televisión colombiana, con papeles en diversas producciones.
Fue durante esa etapa cuando una lección de su maestro de teatro marcó su destino: “Encuentren un artista que se parezca mucho a ustedes, que sea su inspiración, y sigan ese camino”. Para Gómez, esa figura siempre fue Carlos Vives, con quien compartía raíces costeñas, formación publicitaria y pasión por la pantalla.
Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 2019, en medio de rumores sobre una bioserie de Vives. Animado por su equipo y buscando darse relevancia para ver si podía conseguir el papel en la nueva producción, decidió presentarse de forma anónima en las audiciones de Yo me llamo, popolar programa de imitaciones de Colombia. Dudó en hacerlo, porque hace tiempo atrás había decidido dejar la música de lado.
“Yo dije: ‘No, yo soy un actor feliz y me he jodido mucho para construir una carrera de más de 20 años respetable’... pero al final me inscribí de manera anónima. Con la técnica del teatro, la actuación y la televisión montamos el personaje”, aclarando que lo que hace en escena no es una imitación, sino un espectáculo tributo a Vives, del que es fan.

Luego de cinco programas seguidos, apareció una amistad clave en redes sociales: Claudia Elena Vásquez, esposa de Carlos Vives.
“Cuando hablo con ella me dice: ‘Muchas gracias por lo que estás haciendo. Carlos te manda muchos saludos; está muy feliz por lo que estás haciendo’”, contó Gómez, recordando la anécdota con emoción. Posteriormente, conoció a Claudia Elena en persona y ella hasta bromeó diciendo: “Hasta las piernas se parecen a las de mi marido”.
La primera vez que Marcos coincidió con Claudia Elena, esposa de Carlos Vives, fue en el set del programa Día a día, de Caracol Televisión. Durante su estancia en el set, unos niños lo miraban fijamente y Marcos pensó que eran de un coro infantil, pero resultaron ser los propios hijos de Carlos Vives. De hecho, la misma Claudia los llamó diciendo: ‘Niños, vengan, vamos a tomarnos una foto con el papá’, refiriéndose a él.
Desde entonces, ella se convirtió en “su hada madrina”; incluso en algún momento le ayudó a tener una licencia “para el uso de la imagen y la marca Carlos Vives a nivel mundial” y, cuando se venció, la respuesta fue inesperada: “No necesitas eso”.
Su personaje le ha regalado anécdotas divertidas como confusiones reales con Vives, desde mujeres que han apostado hasta $400 sobre si es o no, un hombre que una vez lo trató mal y hasta una señora reclamándole porque su supuesto padre Luis Aurelio Vives (padre de Carlos) no contestaba sus llamadas.
Y ahora, tras varias veces de coincidir con el maestro (Carlos Vives), anécdotas y sueños cumplidos, inició su camino homenajeándolo, ahora en Costa Rica con un show que esperó durante mucho tiempo.

Concierto en Costa Rica lo llevó a las lágrimas
No es la primera vez que Marcos Gómez visita Costa Rica. Anteriormente protagonizó varios shows en eventos privados, pero esta ocasión es muy especial para él.
“Cuando me hicieron esta propuesta, dije: ‘No puede ser’, yo me puse a llorar. Nunca había tocado con una orquesta de 50 personas en vivo. Es la primera vez que se hace un filarmónico de Carlos Vives, porque él hizo un sinfónico, pero no un filarmónico. Este momento puede ser el soñado de mi carrera como cantante”, confesó.
En cuanto al show, promete dos horas de canto y baile, con arreglos especialmente diseñados para las canciones más escuchadas por los costarricenses, como por ejemplo Canción bonita, El rock de mi pueblo, Pa’ Mayté, Carito y La cartera.
Y, por supuesto, canciones infaltables como La bicicleta, Cuando nos volvamos a encontrar, Robarte un beso y Volví a nacer.
“Es un buen momento para pedir matrimonio en el show. Yo ya le dije a mi esposa: ‘No te quiero cerca, yo soy muy emotivo, no me puedo desconcentrar’”, finalizó entre risas.

