Cultura

El templo masónico: ¿secreto o discreto?

El templo masónico. Aunque hoy ya no puede verse como en 1937, el edificio masónico de la ciudad sigue en pie

Edificio de la Gran Logia de Costa Rica en 1937. Fotografía de autor no determinado, tomada de  La masonería en Costa Rica. Cuarto período , de Rafael Obregón Loría y George Bowden, 1940..
Edificio de la Gran Logia de Costa Rica en 1937. Fotografía de autor no determinado, tomada de La masonería en Costa Rica. Cuarto período , de Rafael Obregón Loría y George Bowden, 1940..
Edificio de la Gran Logia de Costa Rica en 1937. Fotografía de autor no determinado, tomada de La masonería en Costa Rica. Cuarto período , de Rafael Obregón Loría y George Bowden, 1940..

En un texto autobiográfico, el josefino José Fidel Tristán evoca los días iniciales del Liceo de Costa Rica, en la manzana que hoy ocupa la Caja Costarricense del Seguro Social (avenidas 2 y 4, calles 5 y 7): “Hacia el lado este del Liceo, había un edificio de gruesas paredes que tenían un aspecto un tanto misterioso para mí. Siempre lo veía cerrado y nunca pude ver a las personas que lo habitaban. A fines de 1886, un compañero (…) me dijo que aquella casa tan misteriosa era la de los masones, unos individuos que tienen pacto con el diablo: “Cada uno de ellos tiene el pisuicas pintado en la espalda, hablan con lechuzas y cantan a media noche” –me informó.

”Mi compañero me había advertido que de los masones no se podía hablar porque hacían daño, y yo, para que nada me pasara, guardé silencio. A pesar de esto, tanto me habían impresionado los cuentos que había oído, que al fin me resolví a contarle a mi madre lo que ocurría. Ella me dio otras explicaciones que me parecieron más razonables y que me calmaron un poco” ( El edificio del viejo Liceo ).

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