Juan Carlos Garita ni siquiera sospechaba, según narra, cuáles eran las intenciones de Herediano cuando le arrebató los jugadores rojiamarillos que estaban a préstamo en La U. Jafet Soto le dijo, según narra, que volverían al cuadro florense, pese a que el préstamo aún tenía vigencia. Al final, terminaron en Grecia, rival directo de los universitarios en la lucha por el no descenso y equipo investigado actualmente por sus relaciones con el Team.
