
Vecinos reportaron la presencia de una pluma blanca elevada sobre el volcán Turrialba este martes.
María Martínez, vulcanóloga del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori-UNA), explicó que se trata de una pluma compacta de vapor de agua y gases magmáticos.
Además, señaló que la pluma tiene pocas partículas finas de ceniza, ya que, si tuviera más, se vería gris en vez de blanca.
Martínez también indicó que a partir de fotografías enviadas por habitantes de la zona y de áreas lejanas, el evento alcanzó una altura estimada entre los 500 metros y casi un kilómetro sobre el edificio volcánico.
La especialista explicó que la manifestación no responde a una erupción en el macizo. El fenómeno ocurrió por la interacción del agua de lluvia con la roca caliente y el magma que se encuentra en proceso de enfriamiento y cristalización desde las erupciones registradas entre los años 2016 y 2018.
Martínez detalló que la filtración del agua acumulada por las constantes lluvias del Valle Central penetró por las grietas del suelo volcánico hasta alcanzar zonas de alta temperatura. Esta interacción transformó el agua líquida en vapor, el cual salió por las fumarolas de la cima.
A este factor se sumó una baja velocidad del viento en la cima del macizo, lo que facilitó que la columna se elevara de forma vertical en la atmósfera en lugar de dispersarse hacia el oeste o suroeste, como sucede habitualmente por los vientos predominantes.
La vulcanóloga reiteró que tras la observación de la pluma, se realizó una revisión en tiempo real de las señales sísmicas, acústicas y de desgasificación del volcán, las cuales confirmaron la ausencia de una erupción.
